El Gobierno Nacional declaró la situación de desastre nacional ante la inminencia de un Fenómeno de El Niño que, según las proyecciones científicas, podría alcanzar una categoría “Muy Fuerte” y provocar una intensa sequía entre diciembre de 2026 y marzo de 2027.
La decisión fue aprobada por unanimidad durante la sesión extraordinaria del Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, realizada este 21 de julio, con el objetivo de anticiparse a los posibles impactos sobre el abastecimiento de agua, la generación de energía, la producción agropecuaria y otros sectores estratégicos del país.
Durante la reunión, el presidente Gustavo Petro aseguró que la declaratoria tiene respaldo en los estudios del IDEAM y de organismos científicos internacionales, los cuales advierten sobre la rápida intensificación del fenómeno climático y el riesgo de una megasequía en varias regiones del territorio nacional.
“Tenemos que actuar de manera anticipada para proteger la vida de la población y de la naturaleza”, afirmó el mandatario, quien advirtió que la sequía podría extenderse desde diciembre hasta marzo del próximo año.
La declaratoria permitirá al Gobierno agilizar la ejecución de proyectos, movilizar recursos extraordinarios, realizar contratación directa y coordinar acciones entre las diferentes entidades del Estado para atender las emergencias antes de que se materialicen.
Como parte de las medidas anunciadas, Petro ordenó trasladar $4 billones que no fueron asignados al programa Colombia Solar hacia la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con el propósito de consolidar un fondo de $8 billones destinado a garantizar la seguridad energética y enfrentar la posible reducción de la generación hidroeléctrica durante los meses de mayor impacto.
El jefe de Estado también instruyó agilizar la importación de gas para asegurar el suministro de energía, especialmente en hospitales y servicios esenciales, además de impulsar proyectos de energía solar mediante decretos y mecanismos de contratación que permitan acelerar su implementación.
Por su parte, el director de la UNGRD, Javier Pava, explicó que la Ley 1523 de 2012 permite declarar una situación de desastre no solo cuando el daño ya ocurrió, sino también cuando existe una amenaza inminente que exige una respuesta inmediata del Estado.
Entre tanto, la subdirectora de Meteorología del IDEAM, Diana Carolina Rueda, señaló que el fenómeno presenta una rápida intensificación y podría convertirse en uno de los episodios más fuertes registrados desde mediados del siglo XX.
Desde el sector de agua potable, la viceministra Ruth Quevedo advirtió que más de la mitad de los municipios del país podrían enfrentar dificultades en el abastecimiento. Para ello se contempla la instalación de tanques de almacenamiento, el despliegue de carrotanques, la implementación de plantas desalinizadoras y otras medidas de contingencia.
En el sector agropecuario también se anunciaron apoyos para pequeños y medianos productores mediante subsidios, líneas especiales de crédito y una inversión de $1 billón para facilitar la compra de fertilizantes.
Las autoridades insistieron en que la prevención será determinante para disminuir los efectos de la temporada seca, por lo que en las próximas semanas se expedirán los decretos y resoluciones necesarias para ejecutar las acciones contempladas dentro de la declaratoria de desastre nacional.







