Una ofensiva militar en zona rural del Cauca dejó diez integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) muertos, entre ellos dos hombres señalados por las autoridades como cabecillas de esta estructura armada. El operativo, denominado Operación Ónix, fue anunciado por el presidente de la República, Abelardo De La Espriella.
La intervención se desarrolló en la vereda San Juan, jurisdicción del municipio de El Tambo, donde las Fuerzas Militares adelantaron acciones contra un campamento que, según los reportes oficiales, tendría capacidad para albergar aproximadamente a 25 personas.
Entre los fallecidos se encuentra alias Marcos Pacífico, identificado en los reportes como Neftalí Riasco Alegría, señalado de cumplir funciones de mando dentro del Frente de Guerra Suroccidental del ELN y de dirigir el frente José María Becerra.
El segundo señalado cabecilla es alias Ochenta, también conocido como Murillo, quien, de acuerdo con la información divulgada, tendría responsabilidades dentro de la estructura guerrillera. Las autoridades consideran que su muerte representa un golpe a la organización armada en esta región del país.
De acuerdo con el balance divulgado por el Gobierno, durante la operación fueron incautados siete fusiles, una pistola y dos granadas. Otros reportes periodísticos también mencionaron la recuperación de equipos electrónicos y dispositivos que serán materia de análisis por parte de las autoridades.
La operación habría sido precedida por labores de inteligencia y seguimiento para ubicar el campamento y establecer los movimientos de los señalados mandos. El balance inicial reportó nueve integrantes muertos, cifra que posteriormente fue actualizada a diez. Las autoridades presentaron el resultado como un golpe contra la capacidad operativa del ELN en el suroccidente colombiano.


