Lo que parecía el inicio de una nueva controversia política terminó convirtiéndose en una muestra de serenidad institucional. Durante el Tercer Consejo Departamental de Política Social, el alcalde de Calarcá, Sebastián Ramos, revivió una vieja aspiración: quedarse definitivamente con la administración del estadio municipal, con el argumento de que así podría realizar inversiones directas en su mejoramiento.
“Nos definan si van a hacer inversiones por parte del departamento, si no es así que por lo menos se nos entregue definitivamente el lote para nosotros avanzar”, dijo Ramos, en un tono que dejaba entrever cierto reclamo hacia la Gobernación. Sin embargo, su intervención no generó la tensión que esperaba.
El gobernador del Quindío, Juan Miguel Galvis Bedoya, respondió con calma y contundencia, dejando claro que la figura del comodato vigente no impide la intervención municipal. “No tengo ningún inconveniente. Si el municipio tiene los estudios y diseños, podemos revisar para hacer una inversión entre la Gobernación y la Alcaldía”, afirmó el mandatario seccional, agregando además que no se oponía a que el alcalde adelantara obras en el escenario deportivo.
La réplica del gobernador desmontó el reclamo inicial. Su pregunta sobre si el municipio contaba con estudios completos para el proyecto dejó sin mucha fuerza al alcalde, quien apenas respondió que tenía estudios “para la estructura”. En ese momento, la conversación cambió de tono y el intento de confrontación se transformó en un llamado al trabajo conjunto.
Galvis Bedoya aprovechó la oportunidad para insistir en que su prioridad es garantizar el bienestar de los calarqueños y fortalecer los espacios deportivos del municipio, dejando claro que la Gobernación está dispuesta a apoyar toda iniciativa que promueva el desarrollo social y deportivo.
De esta manera, el episodio que comenzó con un tono de reclamo terminó como un ejemplo de diálogo institucional. El estadio municipal de Calarcá podría convertirse, precisamente, en el escenario donde la cooperación entre administraciones locales y departamentales rinda los mejores frutos para la comunidad.







