La Secretaría de Educación del Quindío convocó a los 54 rectores del departamento a mesas de trabajo territoriales para definir el retorno progresivo a clases tras los daños causados por el reciente sismo. En este espacio se concertaron alternativas de infraestructura, alimentación y acompañamiento psicosocial, destacándose acuerdos de solidaridad entre comunidades educativas para evitar el cierre de las aulas.
La estrategia de atención se estructuró mediante encuentros de una hora por municipio, con la participación directa de los equipos de Cobertura Educativa, Calidad Educativa, Planeamiento y Jurídica. El propósito central de esta dinámica fue abordar las realidades y afectaciones particulares de cada plantel, priorizando soluciones flexibles que se adapten a la seguridad de los estudiantes sin interrumpir su proceso formativo.
En el marco de estas jornadas se evidenció un sentido de compañerismo y resiliencia entre los directivos docentes, como ocurrió en Circasia. Ante los problemas locativos de la Institución Educativa San José, las directivas de la Ciudadela Henry Marín Granada ofrecieron compartir sus instalaciones para acoger a la comunidad académica afectada mediante un modelo de semipresencialidad y ajuste de horarios.
La decisión responde a la evaluación técnica de la I.E. San José, donde se declaró el uso restringido de un bloque de primaria por una dilatación y el desplazamiento de tejas de barro en la cubierta antigua. El rector Javier Ramírez Valencia explicó que la estructura es previa a 1930 y, aunque no presenta riesgo de colapso inmediato según el ingeniero estructuralista, requiere de un estudio de patología y reparaciones de largo aliento en tiempo y recursos.
Ramírez Valencia enfatizó la importancia de mantener la presencialidad, recordando que la experiencia previa demostró que la virtualidad genera grandes brechas por falta de conectividad y la necesidad de socializar cara a cara. Por su parte, el rector de la Ciudadela Henry Marín Granada, Héctor Mario Olarte Gutiérrez, confirmó la disponibilidad total de su planta física para garantizar la continuidad del año escolar de forma solidaria.
El proceso de adaptación se implementará de manera gradual, iniciando con el reconocimiento del espacio por parte de los docentes y el personal administrativo, para dar paso posteriormente a los estudiantes y padres de familia. Desde la Dirección de Cobertura Educativa, liderada por Mónica Andrea Salgado Castro, se ratificó que las alternativas abarcan desde la flexibilización de horarios y del Proyecto Educativo Institucional (PEI) hasta la reactivación del Gobierno Escolar para la toma de decisiones concertadas.
Finalmente, las autoridades confirmaron la continuidad de la atención del Programa de Alimentación Escolar (PAE), adaptando las entregas entre preparados en sitio, raciones industrializadas o canastas según las condiciones de cada sede. Todo este plan de contingencia se complementará con el despliegue de un protocolo de acompañamiento psicosocial diseñado por psicólogos y trabajadores sociales para apoyar a las comunidades en la restauración responsable de la normalidad.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío







