Una delegación del Gobierno Nacional liderada por el vicepresidente José Manuel Restrepo Abondano y el viceministro Manuel Alejandro Naranjo Giraldo recorrió los municipios del Quindío junto al gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya. La comisión evaluó en terreno las pérdidas en infraestructura, vivienda y sector productivo tras el devastador terremoto del pasado 10 de agosto.
La jornada de verificación comenzó en Montenegro junto al alcalde Gustavo Pava Bush. En esta primera parada, los funcionarios nacionales e interinstitucionales constataron los severos daños sufridos en la infraestructura pública y comunitaria, destacándose las afectaciones en la Alcaldía Municipal, el templo católico, varios planteles educativos y un alto porcentaje del parque habitacional.
Posteriormente, la delegación se trasladó hasta Quimbaya para visitar el albergue temporal ubicado en el polideportivo del barrio El Cacique. Acompañados por el alcalde Juan Manuel Brito Rodríguez, las autoridades compartieron con las 66 familias que permanecen refugiadas en este punto, uno de los dos habilitados en la localidad para responder a la contingencia humanitaria.
Durante el encuentro con las familias damnificadas, el vicepresidente Restrepo Abondano emitió un emotivo llamado a la solidaridad de todos los colombianos. El alto funcionario enfatizó en la necesidad de mantener el envío de asistencia humanitaria y provisiones para sostener la atención de quienes lo perdieron todo en la zona del desastre.
Al caer la tarde del viernes, la comisión avanzó hacia el sector rural, llegando a la vereda Barcelona Baja en Circasia. Con la presencia del alcalde Julián Andrés Peña y representantes del gremio cafetero, los delegados caminaron entre los predios destruidos para escuchar directamente a los campesinos y conocer el impacto del sismo sobre la economía agrícola del departamento.
En este punto del recorrido, los voceros del sector caficultor le entregaron formalmente al Ejecutivo nacional una propuesta de alivios financieros y económicos. La iniciativa busca que el Gobierno central evalúe e implemente medidas de rescate para los productores rurales cuyos hogares y unidades productivas quedaron en ruinas tras el sismo.
El cierre de la misión territorial tuvo lugar cerca de la midnight en Salento. En el municipio cordillerano, las autoridades locales, departamentales y nacionales trazaron una hoja de ruta enfocada en la reactivación económica urgente, definiendo estrategias de apoyo directo al comercio formal, a las pequeñas empresas y a la dinamización del sector turístico como motor de recuperación del Quindío.






