Un profundo sentimiento de dolor y consternación embarga nuevamente al departamento del Quindío. Lo que inicialmente se reportó como un grave siniestro vial en una de las carreteras más transitadas de la región, acaba de transformarse en una doble tragedia familiar que sacude a toda una comunidad. Las oraciones y la esperanza de decenas de personas se mantuvieron vivas durante un largo mes, esperando un milagro que infortunadamente nunca llegó.
El escalofriante accidente que desencadenó esta cadena de luto ocurrió a mediados de septiembre en el sector conocido como Chagualá, sobre la vía que conecta a Calarcá con Armenia. En ese punto, una motocicleta ocupada por dos familiares colisionó de forma violenta y frontal contra una lujosa camioneta. El impacto fue tan demoledor que ambos tripulantes salieron expulsados contra el asfalto, siendo trasladados de urgencia bajo pronóstico reservado por los organismos de socorro.
Pocas horas después del brutal choque, el conductor de la moto, identificado como Andrés Santiago Zapata, de 23 años, perdió la vida. Su madre, Lina Maritza Acevedo, de 44 años, quien viajaba como parrillera, inició una extenuante batalla médica de 30 días. Tristemente, este domingo se confirmó su deceso en un centro asistencial de la capital quindiana. La dama, residente del barrio Laureles en la ‘Villa del Cacique’, será recordada por su abnegada dedicación a su hogar, dejando un vacío inmenso y una dolorosa historia que hoy enluta a todo Calarcá.


