Las autoridades hablan de un tipo “único en el mundo” porque carece del distintivo patrón manchado, el cual es individual y diferente en cada ejemplar. Este les sirve para camuflarse en la naturaleza y regular la temperatura corporal.
Se trata de una hembra, que nació sana y salva el pasado 31 de julio en Tennessee, Estados Unidos, con una altura de 1,80 metros, y desde que sus cuidadores la recibieron, llamó la atención por su piel totalmente café sin ninguna mancha o línea.
El director del zoológico, David Bright, compartió su perspectiva sobre la jirafa que está al cuidado de su madre y del personal del centro de atención, afirmando que, “es mejor que haya nacido en cautiverio. En la selva usan esas manchas para camuflarse. Al ser de color sólido, quizás no pueda esconderse tan bien”, sugiriendo que este patrón de color poco convencional podría influir en la capacidad de la jirafa para esquivar a los depredadores en su entorno natural.
Aunque algunos directores de zoológicos mencionan que una jirafa similar pudo haber nacido en Japón en la década de 1970, esta nueva llegada a Brights Zoológico plantea una serie de preguntas sobre la genética y las mutaciones en la vida animal.






