La salud del expresidente israelí Shimon Peres no aguantó más. Catorce días después de haber sido hospitalizado tras sufrir una hemorragia cerebral, murió en el hospital de Tel Hashomer, en Tel Aviv.
Este año había presentado varios problemas de salud, de hecho había sido ingresado dos veces al centro médico por problemas cardíacos.
El dirigente laborista, al que le fue implantado un marcapasos hace varios días, había sido sedado en un coma inducido e intubado en la unidad de cuidados intensivos.
Shimon Peres fue el último sobreviviente de la generación de los fundadores del Estado de Israel, y fue uno de los que participó en los acuerdos de Oslo firmados con los palestinos en los años 1990.
Obtuvo el premio Nobel de la Paz en 1994 junto con Yitzhak Rabin y Yaser Arafat por su rol en la negociación de los acuerdos que sentaron las bases de la autonomía palestina.
Peres defendió en los años 1970, cuando era ministro de Defensa, la implantación de las primera colonias en Cisjordania ocupada. Estas implantaciones se multiplicaron en los territorios palestinos. La comunidad internacional las considera ilegales y constituyen un obstáculo a la paz. Peres también será recordado como supuesto padre del arsenal atómico del Estado judío, al negociar con la Francia del presidente Charles De Gaulle en 1959 la compra del primer reactor nuclear para Israel. El Espectador






