La ciudad de Armenia atraviesa un momento complejo en su mercado laboral. De acuerdo con las más recientes cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, la capital quindiana registró una tasa de desocupación del 11,4 % en el trimestre móvil noviembre 2025 – enero 2026, ubicándose como la tercera más alta entre las cuatro principales ciudades del Eje Cafetero ampliado, solo por debajo de Ibagué (12,4 %).
El contraste es marcado frente a Manizales (7,7 %) y Pereira (9,1 %), ciudades que no solo presentan menores niveles de desempleo, sino que además lograron reducciones significativas frente al mismo periodo del año anterior. Mientras Manizales redujo su tasa en 1,94 puntos porcentuales y Pereira en 1,75 pp, Armenia registró un aumento cercano a 1 punto porcentual.

Pérdida de ocupados y aumento de desocupados
El director de metodología y producción estadística del DANE, César López Alfonso, explicó a Quindío Noticias que en Armenia se contabilizaron 140.000 personas ocupadas, de las cuales 80.000 tienen empleo formal y 61.000 informal, lo que ubica la tasa de informalidad en 43,4 %.
Sin embargo, el dato más preocupante es la dinámica interanual: la ciudad perdió alrededor de 800 ocupados y sumó 1.600 nuevos desocupados. Esta combinación explica el incremento en la tasa de desempleo y refleja un mercado laboral con menor capacidad de absorción.
A diferencia de Pereira y Manizales, donde la Tasa Global de Participación aumentó -indicando que más personas ingresaron al mercado laboral y encontraron empleo-, en Armenia este indicador descendió, lo que sugiere un posible efecto de desaliento entre quienes han dejado de buscar trabajo.
Alta informalidad y predominio del trabajo por cuenta propia

Armenia mantiene una estructura ocupacional marcadamente informal. El 42,6 % de sus trabajadores son cuenta propia, la proporción más alta entre las cuatro ciudades analizadas, mientras que solo el 44,1 % corresponde a empleados particulares.
En contraste, en Manizales y Pereira cerca del 60 % de los ocupados son asalariados del sector privado y alrededor del 30 % trabajan por cuenta propia, lo que evidencia mercados laborales más formalizados y estables.
Aunque la informalidad en Armenia disminuyó levemente frente al año anterior (-0,8 pp), el nivel sigue siendo elevado y superior al de Pereira (41,0 %) y Manizales (36,8 %).
Desempleo juvenil y subocupación
El desempleo juvenil en Armenia se ubicó en 17,5 %, con una reducción de 1,3 puntos porcentuales frente al año anterior. Pese a la mejoría, el indicador continúa por encima del promedio nacional (15,3 %) y de ciudades como Pereira (14,7 %) y Manizales (14,9 %).
En cuanto a la calidad del empleo, Armenia presenta la tasa de subocupación más alta entre las cuatro ciudades (5,4 %), lo que refleja insatisfacción laboral ya sea por ingresos, número de horas trabajadas o desajuste entre formación y ocupación.

Sectores económicos: estabilidad sin dinamismo
El comercio y reparación de vehículos continúa siendo el principal empleador en la ciudad, seguido por la administración pública, educación, salud e industria manufacturera.
En términos interanuales, Armenia mostró relativa estabilidad sectorial, sin grandes variaciones. La industria manufacturera fue el sector con mayor crecimiento, al sumar 2.400 ocupados, aunque este avance no fue suficiente para compensar la pérdida total de empleos.







