A pesar de una leve mejoría en la tasa de desempleo, la inestabilidad laboral continúa siendo una preocupación constante para los habitantes de Armenia. Según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), para el trimestre enero-marzo de 2025, la ciudad registró una tasa de desempleo del 10,6 %, una disminución de 1,8 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, este avance no ha sido suficiente para aliviar las tensiones del mercado laboral local. Muchos ciudadanos siguen enfrentando dificultades para mantener empleos estables por más de seis meses, lo que ha obligado a una creciente parte de la población a depender de trabajos temporales o por horas, en un intento por sostener su economía diaria.
El informe del DANE también revela que Armenia ocupa la posición 14 entre 23 ciudades en cuanto a desempleo general, por debajo de ciudades como Ibagué, que se ubica en el cuarto lugar con un preocupante 15,8 % y un incremento interanual del 0,8 %. En contraste, Pereira (10,1 %) y Manizales (10,4 %) mostraron mejores indicadores, con reducciones significativas de 3,5 % y 1,5 %, respectivamente.
En cuanto al desempleo juvenil, Armenia ocupa la posición 21 entre 23 ciudades. “Para el trimestre enero – marzo de 2025 de los jóvenes alcanzó el 16.5 %, esta es una reducción de 3.7 puntos porcentuales, frente a lo que estábamos reportando hace un año cuando se ubicó en el 20.1 %. Son buenas noticias allí para los jóvenes en Armenia”, destacó la directora del DANE, Piedad Urdinola, en declaraciones a QUINDÍO NOTICIAS.
No obstante, la informalidad laboral sigue siendo alta. Con un 45,9 %, Armenia se sitúa en el puesto 17 de 23 ciudades, con un aumento de 3,1 %. Esto contrasta con Manizales (35,1 %) y Pereira (38,1 %), que presentan los menores niveles de informalidad a nivel nacional.
A nivel de generación de empleo, Armenia sumó 10.137 nuevos ocupados y redujo en 1.874 el número de desempleados, mientras que 4.855 personas dejaron de ser inactivas, para un balance positivo de 16.866 puestos de trabajo. Los sectores que impulsaron esta recuperación fueron las industrias manufactureras, alojamiento y servicios de comida, y la construcción.
El aumento del empleo se dio principalmente entre trabajadores asalariados, superando a los cuenta propia en una proporción de 3,5 a 1, lo cual sugiere una mejora en la calidad del empleo generado.
Camila, trabajadora por prestación de servicios y contadora, opinó que “aunque el desempleo ha mejorado en comparación con el año anterior, estar entre las quince ciudades con mayor desempleo sigue siendo preocupante”.

Mientras tanto, el panorama regional muestra dinámicas mixtas. Pereira lidera la recuperación con la generación de 37.940 nuevos puestos de trabajo, mientras que Ibagué, a pesar de sumar 21.017 ocupados, también reportó un aumento en el número de desempleados.
El mercado laboral en el Eje Cafetero da señales de mejoría, pero aún enfrenta retos como la informalidad y la precariedad en la estabilidad de los empleos. Los analistas coinciden en que, para consolidar una recuperación sostenible, es necesario promover políticas que fortalezcan el empleo formal y estable, en especial para los jóvenes y mujeres.










