Un nuevo estudio basado en imágenes satelitales evidenció que el 53 % de los grandes lagos y embalses del mundo han bajado sus niveles desde principios de los años noventa.
Esta situación pone en peligro la seguridad hídrica de la humanidad, siendo el cambio climático y el consumo insostenible los principales responsables.
“Los lagos están en peligro en todo el mundo, y esto tiene implicaciones a gran escala”, dijo a la AFP Balaji Rajagopalan, profesor de la universidad estadounidense de Colorado Boulder y coautor del estudio, publicado en la revista científica Science.
Los investigadores señalaron que algunas de las fuentes de agua dulce más importantes del mundo -desde el mar Caspio, entre Europa y Asia, hasta el lago Titicaca, en Sudamérica- han perdido cerca de 22 gigatoneladas anuales durante casi tres décadas.
Lo anterior equivale a una perspectiva de 17 veces el volumen del lago Mead, el mayor embalse de Estados Unidos.

Los científicos evaluaron casi 2.000 grandes lagos utilizando mediciones por satélite combinadas con modelos climáticos e hidrológicos.
Científicos y activistas han recalcado durante varias décadas la necesidad de impedir que el calentamiento global supere los 1,5 grados Celsius para evitar más consecuencias en el mundo.

La investigación, publicada en la revista Science, determinó que el consumo humano está secando lagos como el Mar de Aral, en Asia Central, y el Mar Muerto, en el Medio Oriente.
Asimismo, el aumento de las temperaturas está afectando en mayor medida a superficies en Afganistán, Egipto y Mongolia. Pero la sequía llega a todas las regiones, como los lagos tropicales húmedos del Amazonas donde se detectaron pérdidas.

“Es difícil resucitar un lago que se está secando o que ya se secó (…) esto es especialmente crítico en un mundo cada vez más cálido”, concluyó Yao Balaji Rajagopalan, coautor del estudio.






