Más de 1.500 familias de Génova han sido reportadas como damnificadas tras el sismo que afectó al Quindío, de acuerdo con el balance que continúa consolidando la Administración Municipal en las diferentes zonas del territorio. Las autoridades también han identificado más de 200 viviendas que requieren mejoramientos y al menos 15 que deberán ser demolidas y reconstruidas.
El alcalde de Génova, Diego Fernando Sicua Galvis, señaló que, una vez recopilada buena parte de la información sobre los daños, es necesario avanzar de la evaluación a las soluciones concretas para las familias. “Ya es momento de empezar a decirle a la comunidad: estos son los materiales, estos son los proyectos, estos son los mejoramientos de vivienda que tenemos que hacer”, manifestó el mandatario.
La Administración Municipal adelanta gestiones ante las entidades competentes para establecer una ruta de recuperación que permita definir los proyectos, mecanismos y recursos necesarios para intervenir los hogares afectados. La prioridad está puesta en los casos más críticos, especialmente aquellos en los que las condiciones de las viviendas representan una mayor afectación para las familias.
Paralelamente, ante el Concejo Municipal se tramita un proyecto de acuerdo que busca trasladar recursos al rubro de Gestión del Riesgo. La iniciativa pretende fortalecer la capacidad de respuesta del municipio y disponer de mayores herramientas para atender las necesidades que dejó la emergencia.
Otro de los frentes de trabajo corresponde a la consolidación del Registro Único de Damnificados, RUD, y la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades, EDAN. Para esta labor se ha contado con información recolectada con el acompañamiento de la Gobernación del Quindío, el Comité de Cafeteros y funcionarios de la Administración Municipal.
Mientras continúan las visitas y el acompañamiento a las familias en las distintas zonas de Génova, las autoridades avanzan en las gestiones ante los gobiernos departamental y nacional. El objetivo es pasar de la identificación de los daños a una ruta concreta de recuperación que permita canalizar recursos para el mejoramiento y la reconstrucción de las viviendas que resultaron afectadas por el movimiento telúrico.






