La magnitud de los daños que dejó el sismo del pasado 10 de agosto sobre la infraestructura vial del Quindío todavía no está completamente cuantificada. La Secretaría de Aguas e Infraestructura del departamento adelanta un inventario para establecer el estado actual de las vías y puentes y, posteriormente, calcular los recursos necesarios para su recuperación.
Jhonny Alberto Rodríguez, director vial y social de la Secretaría de Aguas e Infraestructura, explicó que el proceso se desarrolla de manera articulada con los alcaldes municipales, quienes tienen a su cargo las vías terciarias. La información recopilada permitirá consolidar un inventario general de la red vial departamental, especialmente de las vías secundarias y tres corredores anexos bajo responsabilidad de la Gobernación.
El funcionario señaló que, por ahora, no existe una cifra exacta sobre el costo de los daños ni sobre la inversión requerida para recuperar las vías, debido a que el diagnóstico todavía se encuentra en desarrollo. Una vez concluya esta etapa, se podrán establecer valores más cercanos a la realidad para intervenir los corredores afectados por el movimiento telúrico.
La evaluación también incluye los puentes del departamento. Entre las estructuras que presentan algún tipo de afectación fueron identificados los puentes La Virginia número 4, Santo Domingo, Río Roble, La Bohemia, Quebrada El Pescador, Bella Potosí, Puerto Alejandría, Don Nicolás, La Rochela, vía Pueblo Tapao, El Asadero y Río Rojo, en Génova. Rodríguez aclaró que no todos presentan daños totales, pero sí requieren diferentes niveles de atención.
Uno de los casos que genera especial preocupación es el puente La Virginia número 4, en Calarcá, donde fueron encontradas fisuras y afectaciones en las zonas de aproximación, posiblemente relacionadas con las losas de acceso. De acuerdo con el diagnóstico, este punto requiere una reparación prioritaria, mientras que las demás intervenciones serán clasificadas según su nivel de urgencia, con trabajos previstos a corto, mediano y largo plazo.
Ante la falta de recursos destinados específicamente a una emergencia de esta magnitud, la Gobernación del Quindío, adelanta gestiones ante el Gobierno Nacional para conseguir respaldo financiero. La intención es que los recursos permitan atender progresivamente las necesidades de infraestructura que dejó el sismo.
Entre las vías que recibieron atención inmediata estuvo la Quimbaya-Montenegro, considerada estratégica por su importancia para la movilidad dentro del departamento y para las conexiones con otras regiones. Según Rodríguez, desde el mismo 10 de agosto la Secretaría de Infraestructura comenzó a trabajar en este corredor y, entre el 10 y el 11 de agosto, logró recuperar la fluidez y normalidad del tránsito vehicular.






