Los gemelos siameses más longevos del mundo, Lori y George Schappell, fallecieron recientemente a la edad de 62 años en Pensilvania, Estados Unidos.
Nacidos en 1961, Lori y George vinieron al mundo fusionados parcialmente en el cráneo, compartiendo aproximadamente el 30% de sus cerebros, específicamente los lóbulos parietal y frontal. A pesar de las sombrías predicciones que auguraban que los gemelos no vivirían más allá de los 30 años, desafiaron las probabilidades y superaron ese límite, alcanzando más del doble de la expectativa de vida.
Enfrentando desafíos físicos considerables, como el diagnóstico de espina bífida que afectaba la movilidad de George, Lori y George no solo lograron vivir de manera independiente a partir de los 24 años, sino que también prosperaron en sus respectivas áreas de interés y carreras individuales.
George encontró su pasión en la música country, actuando tanto en Estados Unidos como en países como Alemania y Japón. Por otro lado, Lori se destacó como una talentosa jugadora de bolos, llegando a ganar competiciones en el deporte.

Además, ambos lograron completar su educación secundaria en una escuela pública y tomaron clases universitarias. Durante seis años, George apoyó a Lori mientras ella trabajaba en la lavandería de un hospital, demostrando una estrecha unión y solidaridad entre los hermanos a lo largo de sus vidas.
“El hecho de que no podamos levantarnos y alejarnos unos de otros no significa que no podamos estar solos con otras personas o con nosotros mismos. Las personas unidas pueden tener una vida muy privada”, expresó en su momento Lori a The New York Times.
Ambos vivían juntos en un apartamento de dos habitaciones en Pennsylvania, donde alternaban las noches en cada habitación con el objetivo de mantener una vida lo más independiente posible
Lori y George son sobrevividos por su padre, seis hermanos, numerosos sobrinos y sobrinas, y varios amigos.






