Aunque las lluvias de las últimas semanas no han generado afectaciones graves en Armenia, las autoridades mantienen el monitoreo de las condiciones climáticas y piden a las comunidades estar preparadas ante los cambios previstos para los próximos meses. Según Javier Vélez Gómez, director de la Oficina Municipal para la Gestión del Riesgo de Desastres (Omgerd), el fenómeno de El Niño continúa bajo seguimiento y podría tener sus mayores impactos hacia finales de 2026 e inicios de 2027.
El funcionario explicó que, en la región Andina, la segunda temporada de lluvias suele presentarse entre mediados de septiembre y mediados de diciembre. A este comportamiento se suma la temporada de huracanes en el mar Caribe, que se extiende aproximadamente hasta el 30 de noviembre y puede influir en las condiciones meteorológicas del país. De acuerdo con las alertas del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) mencionadas por Vélez, se espera una transición hacia una disminución de las precipitaciones, aunque su intensidad y momento dependerán de la evolución de las condiciones climáticas.
El director de la Omgerd señaló que, por las características geográficas de Armenia, el municipio cuenta con un sistema de cañadas que funciona como drenaje natural, lo que contribuye a reducir el riesgo de inundaciones en determinados sectores urbanos. No obstante, reiteró la importancia de mantener la vigilancia, especialmente en las zonas vulnerables. Para ello, la entidad realiza visitas técnicas con ingenieros, geólogos y topógrafos, con el propósito de evaluar las condiciones del terreno y entregar recomendaciones a las comunidades. También adelanta capacitaciones para fortalecer la capacidad de respuesta de los habitantes ante posibles emergencias.
Por su parte, el secretario del Interior del Quindío, Jaime Andrés Pérez, indicó que hasta el momento no se han reportado daños de gran magnitud asociados a las lluvias recientes. Sin embargo, confirmó que se han registrado deslizamientos en algunas vías, especialmente en corredores nacionales, entre ellos el que comunica a Armenia con Quimbaya. Según explicó, las autoridades mantienen el acompañamiento y la vigilancia de los cauces de los ríos para identificar posibles riesgos y actuar oportunamente.
Las autoridades insistieron en la importancia de seguir los reportes oficiales y atender las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo. Aunque por ahora no se reportan emergencias de consideración en Armenia y el departamento, el monitoreo continúa ante la posibilidad de cambios en las condiciones del clima durante el cierre del año.


