Una delegación masiva de docentes de la Institución Educativa Santa Teresita, de La Tebaida, se reunió con la Secretaría de Educación departamental para buscar una solución concertada que permita habilitar zonas seguras de su infraestructura. La medida busca garantizar el servicio educativo para 1.007 estudiantes tras descartar el riesgo total de colapso en algunas áreas específicas.
La comunidad educativa del municipio de La Tebaida vivió jornadas de expectativa e incertidumbre que hoy comienzan a encontrar un camino de concertación institucional. Una numerosa delegación de profesores adscritos a la IE Santa Teresita sostuvo un encuentro clave con la secretaria encargada de Educación, Ángela María Marín Valencia, con el propósito fundamental de establecer puentes de diálogo y lograr la intermediación ante las directivas del plantel para habilitar parte de la infraestructura física que actualmente se encuentra inactiva.
El origen de esta situación se remonta a las evaluaciones técnicas realizadas en el establecimiento. Según explicó la secretaria Marín Valencia, aunque el colegio quedó inicialmente clasificado en una categoría de riesgo global de colapso, una segunda visita más especializada realizada la semana pasada arrojó un panorama más alentador: existen zonas específicas que pueden ser habilitadas de manera segura, siempre y cuando las áreas afectadas sean debidamente aisladas o cuenten con paso restringido para adelantar las adecuaciones necesarias.
Ante este panorama técnico, la administración departamental manifestó su disposición total de apoyo a través de Gestión del Riesgo escolar y la UDEGERD. El objetivo primordial es coordinar las delimitaciones físicas que permitan utilizar las zonas seguras, facilitando un retorno a la presencialidad bajo condiciones de flexibilidad y planeación, dado que la institución alberga a 1.007 estudiantes que requieren alternativas ante la inhabilitación parcial del campus.
Por su parte, el docente Javier Mauricio Cardona, vocero del cuerpo de profesores, detalló los hallazgos tras las inspecciones de ingenieros y arquitectos. Cardona indicó que el único bloque de tres pisos no representa riesgo de colapso —aunque requiere reparaciones menores de mampostería—, por lo que la propuesta del magisterio consiste en levantar un cerramiento perimetral temporal en dicha zona y habilitar el resto del colegio, tanto de primaria como de secundaria, que no sufrió afectaciones estructurales.
El encuentro dejó sensaciones positivas entre los educadores, quienes destacaron la receptividad de la cartera departamental. La secretaria de Educación se comprometió a entablar una comunicación directa con la rectora del colegio, la hermana Estrella Toro, en el menor tiempo posible, con la meta de evaluar los mecanismos de concertación institucional que permitan retomar las actividades académicas con normalidad.
Finalmente, desde la Gobernación del Quindío recordaron que, aunque la infraestructura pertenece a la comunidad religiosa y el departamento ha garantizado históricamente el pago del canon de arrendamiento, el compromiso como garantes del servicio educativo es total. Las autoridades esperan avanzar de manera definitiva durante la próxima semana institucional para ofrecerle a los padres de familia, niños y jóvenes una directriz clara que asegure la continuidad de su proceso de formación.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío


