En operativo realizado con acciones de inspección vigilancia y control a establecimientos de expendios de carne en la Central Mayorista Mercar , la Secretaría de Salud decomisó un total de 356 kilos de carne de cerdo que no cumplían con las exigencias higiénico sanitarias para su comercialización.
La medida sanitaria fue impuesta a los establecimientos al descubrirse que la carne fue faenada de forma clandestina, dado que al momento de la visita no se presentaron los documentos que soportan el adecuado proceso de sacrificio, vulnerando así la resolución 4282 de 2007 la cual establece que la carne que está disponible para la venta y comercialización debe tener la documentación que explica la procedencia del animal y el lugar del sacrificio.
Adicional a esto se decomisó un soplete, dado que equipos como este no deben estar en los establecimientos, pues la carne ya debe tener el debido proceso para su distribución, incluyendo el flameado que es realizado con este instrumento. De igual forma fueron requeridos espacios que utilizan troncos de madera para el desposte de la carne teniendo en cuenta que estos elementos al humedecerse acumulan bacterias que quedan en la carne y la contaminan para luego producir enfermedades con su consumo.
Con la jornada realizada por la Secretaría de Salud, la cual contó con el acompañamiento de miembros de la Policía adscritos al municipio, se han logrado intervenir 16 expendios de carne, aclarando que no todos han presentado condiciones higiénico sanitarias desfavorables. Aquellos que han sido requeridos con medidas sanitarias o decomisos han evidenciado faltas a las normas que regulan la distribución, venta y procesamiento del producto.
Para la Secretaría de Salud estas acciones son primordiales puesto que la verificación de la procedencia del producto, en este caso la carne, contribuye a conocer si han tenido un debido proceso para su distribución y no compromete la salud de la población.
Estas actividades le han permitido a la Secretaría de Salud por medio de las medidas sanitarias retirar del mercado productos alimentarios que pueden llegar a comprometer la salud de la población con infecciones de tipo gastrointestinal.




