La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este sábado 16 de mayo una “emergencia de salud pública de importancia internacional” por el brote de ébola causado por la cepa Bundibugyo, que afecta actualmente a la República Democrática del Congo y Uganda. La medida fue adoptada tras consultas con los Estados afectados y ante el creciente riesgo de propagación internacional de la enfermedad.
En el comunicado oficial, la OMS explicó que, aunque se emitió una alerta de “emergencia pandémica”, el brote aún no cumple con todos los criterios establecidos en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de 2005 para ser catalogado formalmente como una pandemia.
La alerta internacional se produjo luego de que laboratorios confirmaran ocho casos de ébola en la provincia de Ituri, en el noreste de la República Democrática del Congo. Las autoridades sanitarias investigan además 246 casos sospechosos y al menos 80 muertes presuntamente relacionadas con el virus.
En Uganda, dos laboratorios confirmaron nuevos contagios en Kampala, incluida una persona fallecida. Según las autoridades, los casos detectados entre viernes y sábado no presentan una conexión epidemiológica aparente, situación que elevó la preocupación de los organismos sanitarios internacionales.
La OMS advirtió que estos eventos representan un alto riesgo debido a la posibilidad de expansión internacional del virus. De hecho, Uganda ya reportó dos casos confirmados en viajeros procedentes de la República Democrática del Congo.
“Se requiere coordinación y cooperación a nivel internacional para comprender el alcance del brote, coordinar las medidas de vigilancia, prevención y respuesta, ampliar y reforzar las operaciones y garantizar la capacidad para aplicar medidas de control”, señaló la organización en su declaración oficial.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África también alertaron sobre el riesgo de transmisión acelerada debido a la intensa movilidad de población entre ambos países. Por ello, convocaron una reunión urgente de coordinación con organismos internacionales, entre ellos la OMS y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, China y Europa.
Asimismo, la OMS recomendó a los gobiernos activar mecanismos nacionales de emergencia, establecer centros de operaciones y trabajar de manera coordinada con líderes comunitarios, religiosos y tradicionales para facilitar la identificación de casos, el rastreo de contactos y las campañas de información sanitaria.
El virus Bundibugyo es una de las cepas del ébola y puede provocar cuadros graves y altamente letales. Según la OMS, la enfermedad presenta una tasa de mortalidad de entre el 60 % y el 80 %. El virus se transmite principalmente por contacto con fluidos corporales de personas infectadas y sus síntomas incluyen fiebre alta, debilidad intensa, dolores musculares y hemorragias severas.
El último brote registrado en la República Democrática del Congo ocurrió a finales de 2025 en la provincia de Kasai y fue el decimosexto episodio reportado en el país desde el descubrimiento del virus en 1976.








