La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó este miércoles una nueva estimación sobre el impacto real de la pandemia de covid-19 y concluyó que el número de fallecimientos relacionados con la emergencia sanitaria habría sido mucho mayor al reportado oficialmente por los países.
De acuerdo con el informe de estadísticas sanitarias globales 2026, las llamadas muertes en exceso asociadas a la pandemia alcanzaron los 22,1 millones en todo el mundo, una cifra que triplica los cerca de siete millones de decesos notificados formalmente por coronavirus desde el inicio de la crisis sanitaria.
“Las muertes en exceso a nivel mundial causadas por la pandemia de covid-19 se estiman en 22,1 millones, en comparación con las siete millones de muertes notificadas hasta ahora”, señaló la OMS en el documento presentado este miércoles.
El organismo explicó que esta diferencia refleja tanto la subnotificación de muertes directamente causadas por el virus como el impacto indirecto que tuvo la pandemia sobre los sistemas de salud y la atención médica de otras enfermedades.
Según la organización, por cada muerte registrada oficialmente por covid-19 hubo aproximadamente otras dos muertes relacionadas de manera directa o indirecta con la emergencia sanitaria.
La OMS indicó que muchos fallecimientos nunca fueron diagnosticados o quedaron fuera de los sistemas oficiales de reporte debido a las dificultades para contabilizar correctamente los casos durante los periodos más críticos de confinamientos y colapso hospitalario.
Hasta antes de este nuevo análisis, las estimaciones manejadas por el organismo internacional hablaban de alrededor de 15 millones de muertes asociadas a la pandemia. Sin embargo, el nuevo informe amplió considerablemente esa cifra al incorporar factores como la interrupción de tratamientos médicos, la saturación de hospitales, el retraso en diagnósticos y las consecuencias sociales y económicas derivadas de la crisis.
El año más crítico fue 2021. Según explicó Alain Labrique, director del Departamento de Datos de la OMS, las muertes en exceso alcanzaron entonces los 10,4 millones de decesos, impulsadas por la aparición de variantes más agresivas del virus, entre ellas Delta, y por la enorme presión sobre los sistemas sanitarios.
En comparación con los niveles de mortalidad esperados en un escenario sin pandemia, las muertes globales fueron 6,2 % superiores en 2020 y alcanzaron un incremento del 17,9 % en 2021, el punto más alto registrado durante la emergencia sanitaria.
El informe también evidenció que los hombres y las personas mayores representaron una proporción más alta de las muertes registradas durante ese periodo.
Uno de los efectos más significativos identificados por la OMS fue el retroceso en los indicadores de esperanza de vida a nivel mundial. “Vemos que la pandemia revirtió casi una década de avances mundiales en la esperanza de vida y la esperanza de vida saludable”, afirmó Labrique durante la presentación del informe en Ginebra.
Entre 2019 y 2021, la esperanza de vida global cayó de 73 a 71 años, mientras que la esperanza de vida saludable descendió de 63 a 61 años.
Aunque posteriormente comenzó un proceso de recuperación, la OMS advirtió que este avance no ha sido igual en todos los países y regiones del mundo.







