El alcalde Juan Manuel Rodríguez confirmó que la tradicional celebración se realizará en diciembre y anunció que presentó ante Fontur una propuesta para ampliar el festival de dos a cuatro días, como apuesta para impulsar la economía local.
Quimbaya trabaja para superar las afectaciones que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto y encuentra en sus tradiciones una oportunidad para recuperar la esperanza y dinamizar la economía. El municipio se prepara para celebrar en diciembre su emblemático Festival de Velas y Faroles, una manifestación cultural que reúne a las familias y atrae visitantes durante la temporada de fin de año.
El alcalde Juan Manuel Rodríguez aseguró que los preparativos continúan y que la entrega de materiales para elaborar los faroles ya está en marcha. Según explicó, esta labor había comenzado antes del sismo y se mantiene como parte de los esfuerzos para conservar una tradición que, además de su valor cultural, representa una oportunidad para comerciantes, emprendedores y otros sectores económicos.
“Seguimos trabajando porque esa es nuestra fuente de ingreso en diciembre. La reactivación económica de nosotros va a estar en el festival”, afirmó el mandatario. También reveló que la Administración Municipal presentó ante Fontur una propuesta para extender la programación de dos a cuatro días, iniciativa que está pendiente de respuesta.
Una tradición que une a las familias
Mientras avanzan los preparativos, en los barrios también se desarrollan iniciativas para mantener viva esta expresión cultural. En el barrio Clementina, niños se reúnen durante las tardes para elaborar sus propios faroles, compartir y participar en actividades que promueven la inclusión y el sentido de pertenencia.
Estos espacios buscan involucrar a las nuevas generaciones en una tradición que forma parte de la identidad de Quimbaya. A través de la participación infantil y el trabajo colectivo, la comunidad también aporta a la recuperación social del municipio y fortalece los vínculos entre sus habitantes.
La invitación de la Administración Municipal es que más ciudadanos se sumen a la celebración. Quienes deseen participar pueden inscribir su cuadra en la Casa de la Cultura y recibir los materiales para elaborar sus faroles. La intención es que distintos sectores del municipio se unan a la programación y contribuyan a llenar de luz las calles durante diciembre.
Las vías, otro reto para la recuperación
El alcalde también se refirió a las inquietudes por el estado de la vía que comunica a Quimbaya con el sector mencionado durante la entrevista como Ponte Negro y que permite continuar hacia Armenia. Frente a las afectaciones reportadas, Rodríguez indicó que el municipio dispone de maquinaria y equipos para atender intervenciones en sus vías de acceso, y destacó la capacidad de respuesta que, según dijo, han tenido ante las necesidades viales.
La conectividad es fundamental para la movilidad de los habitantes y para facilitar la llegada de turistas durante la temporada decembrina, cuando el festival representa una oportunidad para fortalecer la actividad comercial y de servicios.
Con los preparativos en marcha, las iniciativas comunitarias y la propuesta de ampliar la duración del evento, Quimbaya apuesta por convertir el Festival de Velas y Faroles en un símbolo de unión y resiliencia. Aunque la recuperación tras el terremoto continúa, la comunidad busca mantener encendida una tradición que ha pasado de generación en generación y que identifica al municipio como la Tierra Luz de Colombia.
El propósito es que diciembre reúna nuevamente a las familias alrededor de los faroles y que esta celebración contribuya a impulsar la economía local. La ampliación del festival dependerá de la respuesta de Fontur, pero la invitación a participar ya está abierta: Quimbaya quiere brillar con la fuerza de su gente y sus tradiciones.


