Dos meses después del terremoto del 10 de agosto, habitantes afectados en Armenia aseguran que siguen sin recibir respuestas concretas sobre la recuperación de sus viviendas y reclaman acompañamiento institucional. Mientras algunas familias continúan esperando claridad sobre el futuro de sus inmuebles, la Alcaldía anunció recursos y explicó los criterios previstos para avanzar en la reconstrucción.
Una de las personas que expresó su preocupación es Rosalba García, propietaria de un apartamento en el conjunto residencial Serranías, una de las zonas afectadas por el sismo. Según relató, el inmueble sufrió daños severos y permanece desocupado desde el día de la emergencia. El conjunto cuenta con 58 apartamentos y, de acuerdo con su testimonio, sus residentes fueron evacuados; además, algunas personas no habrían podido retirar todas sus pertenencias antes del cierre del lugar. “Van dos meses y nosotros como propietarios, absolutamente nada”, manifestó.
También cuestionó la falta de información sobre las evaluaciones técnicas, las posibles reparaciones y el futuro de las viviendas. “¿A dónde va uno, a quién se dirige, con quién habla uno?”, preguntó, al señalar que los propietarios deben afrontar obligaciones económicas, como las cuotas de administración, sin tener certeza sobre cuándo podrán recuperar sus inmuebles.
Rosalba recordó asimismo que, el día de la emergencia, acudieron representantes que se comprometieron a acompañar a los afectados. Según su versión, el vicepresidente que estuvo en el lugar les aseguró que no los dejarían solos y que recibirían ayuda. Sin embargo, ella considera que esos compromisos no se tradujeron en acciones posteriores. “Yo pensaba que de pronto iba a haber una ayuda, y no, nada, como al principio, totalmente desamparados”.
El reclamo se conoció durante un debate realizado este viernes en el Concejo de Armenia, en el que funcionarios municipales presentaron avances y planes relacionados con la recuperación técnica, social y económica de la ciudad. El secretario de Hacienda, Yeison Andrés Pérez, informó que se incorporaron $35.500 millones al presupuesto municipal: $32.000 millones destinados a la reconstrucción, que serán canalizados y ejecutados por la entidad encargada de vivienda, y $3.500 millones para el fondo de emergencia. El funcionario explicó que estos últimos recursos buscan atender necesidades derivadas del sismo y apoyar la organización de la ciudad en esta etapa posterior a la atención inicial. En materia de reactivación económica, indicó que se aportaron $1.000 millones para trabajar conjuntamente con la Cámara de Comercio.
También señaló que se construye un plan de incentivos tributarios y que se han realizado reuniones con el Comité Intergremial y Fenalco para estudiar beneficios que permitan atraer nuevas rutas aéreas a Armenia, con el propósito de impulsar el turismo y otras actividades económicas. Asimismo, mencionó conversaciones con Acodrés y representantes de actividades nocturnas para revisar posibles incentivos dirigidos a la recuperación de esos sectores.
Por su parte, Harrison Santamaría, gerente de Fomvivienda, explicó que la entidad adelanta los trámites administrativos para incorporar los $32.000 millones destinados al programa especial de mejoramiento de viviendas. Según indicó, se están revisando el Registro Único de Damnificados y el registro de evaluación de daños elaborado por la Secretaría de Infraestructura, con el fin de establecer cuáles inmuebles pueden ser intervenidos. La proyección inicial es reparar alrededor de 640 viviendas, siempre que cumplan los requisitos técnicos y no estén ubicadas en zonas de alto riesgo o de protección ambiental.
Santamaría aclaró que el apoyo se entregaría mediante obras de reparación y mejoramiento, no como dinero directamente a las familias. La estimación contempla intervenciones de $31 millones para reparaciones locativas y de hasta $61 millones para viviendas con daños más graves, cuyos trabajos podrían requerir licencias de construcción y estudios adicionales. En una primera fase se priorizarían inmuebles clasificados en amarillo, que corresponden a viviendas reparables, y algunos clasificados en rojo como no habitables, si las evaluaciones técnicas posteriores permiten determinar que pueden repararse. La selección definitiva dependerá de la depuración de las bases de datos y de la viabilidad de cada intervención. Para las familias cuyas viviendas no puedan mejorarse mediante este programa, el funcionario mencionó la posibilidad de buscar concurrencia de subsidios entre los gobiernos nacional y local.
En el componente social, la secretaria de Desarrollo Social de Armenia, Jenny Gómez, manifestó que se han desarrollado actividades de integración comunitaria en algunos barrios, con recreación, cultura y atención primaria para necesidades básicas. También señaló que en el albergue se adelantan talleres orientados a su cierre progresivo, con identificación de necesidades y acompañamiento para que las familias puedan reorganizar sus proyectos de vida después de la emergencia. No obstante, para Rosalba García y otros propietarios que esperan respuestas sobre sus inmuebles, el reto sigue siendo convertir los anuncios institucionales en información concreta, decisiones técnicas y soluciones oportunas.


