La informalidad laboral en Armenia volvió a aumentar durante 2025, revirtiendo parte de los avances alcanzados en los años anteriores y evidenciando un deterioro en el mercado laboral de la capital quindiana, según el más reciente Observatorio Económico sobre la Informalidad Laboral en Armenia 2026.
De acuerdo con el informe presentado por el Observatorio Económico de la Secretaría de Hacienda de Armeia, la tasa de informalidad en la ciudad pasó del 39,41 % en 2024 al 43,37 % en 2025, lo que representa un incremento cercano a cuatro puntos porcentuales y rompe la tendencia descendente que se venía registrando desde 2021, cuando este indicador alcanzaba el 53,96 %.
Pese a este repunte, Armenia continúa ubicándose por debajo del promedio de las 23 principales ciudades y áreas metropolitanas del país, aunque el estudio advierte que el crecimiento económico por sí solo no ha sido suficiente para contener el aumento de la informalidad.
El análisis señala que el mercado laboral de la ciudad mantiene una estructura dual, con una participación similar entre trabajadores por cuenta propia y empleados asalariados del sector privado. Esta condición hace que cualquier desaceleración en la generación de empleo formal impulse rápidamente el crecimiento del trabajo informal. Además, identifica a los micronegocios como el principal foco de la informalidad laboral.
El documento también advierte que la informalidad tiene efectos que van más allá del ámbito laboral, pues impacta la ocupación del espacio público y plantea retos para la planeación urbana, razón por la cual recomienda integrar las políticas de formalización con instrumentos como el Plan de Ordenamiento Territorial (POT).
Aumentó el desempleo en el inicio de 2026
El informe incorpora una actualización con cifras del trimestre móvil enero-marzo de 2026, las cuales muestran un deterioro en el comportamiento del empleo.
En ese periodo, la tasa de desocupación pasó del 10,6 % al 12,7 %, un incremento de 2,1 puntos porcentuales, mientras que el número de personas desempleadas aumentó en 3.700, al pasar de 16.800 a 20.500. Paralelamente, la población ocupada disminuyó en 800 personas, al ubicarse en 140.700 trabajadores.
Según el Observatorio, estas cifras reflejan que, aunque más ciudadanos salieron a buscar empleo, el mercado laboral no logró absorber esa mayor oferta de mano de obra.
“Cuando el empleo formal no crece al mismo ritmo que la fuerza laboral, la presión termina trasladándose al desempleo abierto o al autoempleo informal como mecanismo de subsistencia”, concluye el estudio.
Recomendaciones para revertir la tendencia
Frente a este panorama, el Observatorio propone establecer una meta de informalidad entre el 39 % y el 41 %, fortalecer programas de formalización para micronegocios mediante acceso a compras públicas, microcrédito y convenios con cajas de compensación, además de priorizar estrategias de intermediación laboral en los sectores de comercio y servicios, considerados los de mayor potencial para generar empleo formal en la ciudad.
Asimismo, recomienda aprovechar el buen momento de sectores como el café, el turismo y el comercio para impulsar la formalización laboral y evitar que el crecimiento económico continúe traduciéndose en mayores niveles de autoempleo e informalidad.






