Les comparto mi columna de todos los martes, que ya no se publica porque en el Quindío definitivamente la libertad de expresión no existe. En nuestro afán de continuar adelante haciendo un periodismo más cercano a la objetividad, solicitamos respetuosamente que divulguen todos los escritos que son objeto de censura por un sistema al que la verdad le fastidia. Gracias por su apoyo.
Divide y reinarás.
Empieza el Quindío a escribir con mayúsculas en su historia la simpática costumbre de mantener divididos y encontrar siempre una obra o razón para actuar de esta manera. Recuerdo entre muchos hechos el centro de convenciones, proyecto que estuvo enfrentado con Cenexpo. Este último desapareció y el otro ahí está pero con tremendas dificultades.
El área metropolitana del Quindío igualmente dividió opiniones entre dos sectores en su momento y la región hoy empieza a sentir las consecuencias en materia de planeación y planificación por no estar actuando bajo esta figura. Pudo más la vanidad y la arrogancia de dos gobernantes que el interés general. Casualmente en estos dos ejemplos está de por medio la ex gobernadora Amparo Arbeláez, quien hoy en la televisión regional nos quiere convencer que no es “nada personal”. ¡Qué cosas!
Pero hay más, porque no podemos olvidar que alrededor del embalse multipropósito también se han generado discrepancias y hoy salen otros magos a decir que no se puede hacer donde se había acordado, luego de varias peleas. No olvidemos la planta de compostaje que se iba a construir en Calarcá y que también encontró en la división de la clase dirigente el peor obstáculo. En fin, muchas obras, muchos proyectos, pocos logros y eso sí, ausencia de desarrollo.
Ahora, por cuenta de Odinsa tenemos otro motivo más y estamos enfrascados en una pelea donde se busca a como dé lugar imponer la razón. No tengo argumentos técnicos especializados suficientes para decir que el trazado nuevo que proponen ellos es bueno o inconveniente, pero si me extraña que de un momento a otro se cambien los planes que están desde hace más de quince años incluidos en todos los documentos Conpes. No es serio que se alteren los propósitos determinados en los planes de desarrollo de municipios como Calarcá, Armenia y la Tebaida que llevan 20 años proyectando las áreas aledañas a la vía actual como un epicentro para el desarrollo de actividades económicas de especial importancia.
Me inquieta que en el escenario del paisaje cultural cafetero se intervenga un tramo que está casi casi intacto en materia de medio ambiente como es parte del trazado del cañón del rio Santo Domingo y La Vieja en el sector de Maravélez. Una vía de esta envergadura sin duda alguna que cambia la vocación y afecta de manera significativa el entorno, la actividad productiva y genera un inmenso riesgo de seguir promoviendo actividades bajo el mal concebido turismo, sin control alguno.
Este tema se tiene que hablar con todo el rigor y la seriedad y corresponde al sector privado salir a mediar en algo que se está convirtiendo en una nueva pelea institucional, que genera divisiones, que ocasiona resquebrajamiento institucional. Muy triste por la región pues demuestra de nuevo que no hemos avanzado, que no crecemos como sociedad aprendiendo de los errores y por el contrario, motivando cada vez más una fractura social que va en contra del desarrollo, que aumenta los indicadores negativos a nivel social y hace crecer las finanzas de unos pocos que llegan allá a gobernar pensando solo en sus intereses.
Por Juan Diego Lozano.
lozanojaramillo@yahoo.com






