En un operativo adelantado por la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía, fue capturado Amibelec Camacho, señalado como el presunto responsable de la muerte de Kira, una perrita criolla de tres años, en un caso que ha generado profunda indignación en Bucaramanga.
La investigación dio un giro determinante luego de que el dictamen de Medicina Legal confirmara que el animal no murió por envenenamiento, como se informó inicialmente, sino a causa de un trauma craneoencefálico producto de múltiples golpes. El informe forense evidenció fracturas, hemorragias internas, laceraciones y otras lesiones graves, descartando por completo la presencia de sustancias tóxicas en el organismo de la canina.
El caso salió a la luz a inicios de abril, tras la difusión de videos en redes sociales en los que se observa la brutal agresión contra Kira, presuntamente a manos de su propio dueño. Posteriormente, el cuerpo del animal fue hallado enterrado en el barrio Betania, al norte de la ciudad, lo que incrementó el rechazo ciudadano.
Según las autoridades, existían denuncias previas por presunto maltrato contra el animal desde 2024, e incluso miembros de la comunidad han señalado que el mismo sujeto podría estar vinculado con la muerte de otros dos caninos.
Tras la denuncia pública, se activó la ruta de atención: las autoridades realizaron la exhumación del cuerpo para adelantar los análisis forenses y rescataron a otro cachorro que se encontraba en condiciones de vulnerabilidad dentro de la vivienda.
Los resultados de la necropsia fueron clave para emitir la orden de captura. El presunto agresor fue detenido mientras intentaba evadir a las autoridades y actualmente se encuentra bajo custodia de la Fiscalía, donde deberá responder por el delito de maltrato animal agravado.
El alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, confirmó la captura y aseguró que el caso no quedará impune. “Hemos actuado con todas nuestras facultades para evitar que la muerte de Kira quede impune. En Bucaramanga, todas las vidas importan”, afirmó el mandatario.
Este proceso podría enmarcarse bajo la denominada Ley Ángel, que endurece las sanciones por maltrato animal en Colombia. De acuerdo con la legislación vigente, este delito, cuando causa la muerte del animal, puede acarrear penas de entre 32 y 56 meses de prisión, además de multas e inhabilidades para la tenencia de animales.
De manera paralela al proceso penal, el implicado ya había sido sancionado con una multa cercana a los 50 salarios mínimos, mientras avanzan las investigaciones judiciales.









