En el Quindío, se evidencia un progreso sostenido en aspectos institucionales, implementación de tecnologías de la información y comunicación (TIC), enseñanza superior y capacitación laboral, atención médica, empleo, condiciones para el desarrollo empresarial, servicios financieros, innovación, y educación primaria y secundaria.
Estos hallazgos provienen de una investigación llevada a cabo por la Universidad del Rosario, en relación con la primera edición del Índice de Competitividad Evolutiva, desarrollado por el Centro de Estudios para la Competitividad Regional (SCORE). Este índice evalúa el progreso de cada departamento colombiano, en este caso durante el período comprendido entre 2020 y 2023.
Medidas como la reducción de filtros en el proceso de establecimiento de empresas, la mejora en la gestión de los recursos estatales, la digitalización de los servicios gubernamentales, programas de capacitación para docentes, y la alineación entre la educación técnica y las demandas del mercado laboral, han sido de gran importancia.
El análisis sugiere la revisión de las estrategias implementadas en el Quindío en los ámbitos de infraestructura y cuidado del medio ambiente, adaptando políticas de conservación y reforestación.
También se plantea aumentar la inversión en proyectos que fomenten el uso responsable de los recursos naturales, mejorar la gestión de los desechos sólidos, abordar deficiencias en la cobertura y calidad de los servicios básicos, y optimizar el mantenimiento y la gestión de la red vial para garantizar su buen estado.
El Quindío enfrenta desafíos de competitividad en cuanto a la sofisticación y diversificación económica. Por lo tanto, es crucial ampliar la gama de sectores económicos locales con potencial de crecimiento, así como promover la expansión hacia nuevos mercados e integrar productos de mayor valor añadido.






