El objetivo principal de la misión, cuyo costo ronda los 70 millones de euros, es demostrar el aterrizaje seguro y suave en la región polar sur de la Luna. Desde el punto de vista científico, los principales objetivos son comprender las propiedades térmicas y físicas de la superficie lunar en el lugar de aterrizaje, y entender sus propiedades químicas.
El módulo de aterrizaje Vikram de la misión Chandrayaan-3 tocó tierra este miércoles poco después de las seis de la tarde hora de india, y las 14.34 en la España peninsular, después de realizar una maniobra de frenado y aproximación a su destino que ha sido completamente automática y que supone un enorme reto tecnológico.
El primer ministro indio, el nacionalista hindú Narendra Modi, anunció en directo en la televisión, el éxito de la misión: “Estos momentos históricos se convierten en la conciencia eterna de la vida de la nación. Este momento es inolvidable, sin precedentes, es el momento de un toque de clarín de una India desarrollada, es un grito de victoria para la nueva India”.
Hasta hoy, solo Estados Unidos, la Unión Soviética y China habían logrado aterrizar con éxito en la Luna, pero nadie lo había hecho en el Polo Sur del satélite, donde puede haber enormes reservas de agua helada que sustenten futuras bases habitadas y misiones tripuladas a Marte y más allá.
Así es la nave india que llegó por primera vez al polo sur de la Luna:







