El comandante de la Policía Quindío, coronel Luis Fernando Atuesta, entregó un balance preocupante sobre las dinámicas de violencia que han marcado los últimos homicidios en el departamento, especialmente aquellos que involucran a jóvenes. Según el oficial, más del 80% de las víctimas registran antecedentes judiciales ligados al tráfico de estupefacientes u otros delitos, situación que ha sido constante durante el año.
Atuesta explicó que muchos de estos jóvenes “acaban de salir de la cárcel o se encuentran con medidas de libertad condicional”, y al regresar a los barrios donde operaban redes de microtráfico, se convierten en blanco de represalias internas. “Dentro de esas mismas organizaciones de delincuencia común hay ajustes de cuentas: se quedan con la venta de algún producto, se pierde mercancía o incautamos sustancias en operativos, lo que genera pérdidas para ellos. La persona responsable termina siendo lesionada o, incluso, asesinada”, afirmó.
El comandante también alertó sobre otro fenómeno en ascenso: la violencia contra habitantes en condición de calle. En lo corrido del año, se han registrado más de 25 homicidios contra esta población, muchos de ellos derivados de riñas, intolerancia o enfrentamientos entre personas que viven en las mismas zonas.
A esta cifra se suman más de 33 homicidios solo en Armenia por conflictos entre vecinos o familiares, un comportamiento que, según Atuesta, evidencia la urgencia de fortalecer la prevención, la convivencia y la tolerancia en la ciudadanía, especialmente en la temporada navideña. “Una de las premisas para estas fechas será salvar la vida y evitar que hechos de intolerancia terminen en lesiones o muertes”, señaló.







