El coronel Luis Fernando Atuesta, comandante de la Policía Quindío, se pronunció sobre los recientes hechos de violencia ocurridos en Armenia y Montenegro, y señaló que existe un factor común que conecta estos sucesos: el microtráfico de estupefacientes.
Aunque las autoridades aún investigan si los casos registrados en estos dos municipios están directamente relacionados como actos de represalia, el comandante fue enfático en afirmar que todas las muertes violentas recientes en el departamento tienen como raíz la disputa territorial por la venta de drogas.
“Este es un departamento donde no tenemos mayores dificultades por extorsiones, secuestros o presencia de grupos armados. Pero el microtráfico sí nos genera afectaciones muy graves en seguridad, principalmente en términos de homicidios y lesiones personales”, explicó Atuesta.
El oficial también habló sobre la normalización de esta actividad ilegal dentro de algunas familias: “No puede ser que en este departamento las familias ya vean como algo normal que sus hijos menores se dediquen a la venta de estupefacientes. Esto no genera más que muerte, cárcel o violencia. No hay otra opción para estos muchachos”.
Según el coronel, se trata de una economía criminal que atrapa especialmente a jóvenes sin otras oportunidades visibles, y que los lleva a involucrarse en redes de tráfico local que constantemente se disputan el control a través de la violencia.
“Las muertes en su mayoría están relacionadas con esta actividad. No se trata de robos o atracos. Aquí estamos viendo que quienes salen de prisión por este delito regresan para tratar de imponer autoridad mediante el miedo y las armas. Quieren controlar nuevamente territorios”, afirmó.
El comandante reveló que durante el 2025 la Policía ha incautado más de 11 toneladas de estupefacientes en el Quindío, duplicando las cifras del año pasado. Sin embargo, advirtió que la lucha continúa, pues cada persona capturada es rápidamente reemplazada por otra que busca ocupar ese espacio criminal.
Finalmente, Atuesta hizo un llamado urgente a la reflexión desde lo social y familiar: “Tenemos que preguntarnos qué estamos haciendo para evitar que los jóvenes lleguen a este punto. No podemos seguir permitiendo que el microtráfico sea visto como una salida económica aceptable”.
Las investigaciones continúan para esclarecer si los casos recientes en Armenia y Montenegro están conectados como parte de una cadena de represalias dentro de estructuras dedicadas al narcomenudeo. Entretanto, la Policía intensificará las acciones de control y judicialización.







