El Secretario del Interior del Quindío, Jaime Andrés Pérez, se refirió recientemente al problema del hacinamiento en los centros carcelarios del departamento y al avance de la construcción del nuevo pabellón en el centro penitenciario Peñas Blancas ubicado en Calarcá, una obra destinada a descongestionar la región.
Pérez destacó que el hacinamiento es un problema de alcance nacional y que las condiciones de las cárceles no son las adecuadas. “Esto es una responsabilidad del Ministerio de Justicia, de la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios – USPEC y del INPEC, por supuesto. Lamentablemente, en mi apreciación personal, pienso que tiene que existir una reforma carcelaria”, afirmó.
Aunque el hacinamiento en el Quindío no es tan grave como en otras ciudades capitales del país, sí existe una presión significativa frente a los sindicados. El Secretario explicó que algunas estaciones de policía, como las de Santander, Isabela y Calarcá, tienen que custodiar a personas sindicadas, una función que no les corresponde de manera principal. “Hoy le toca estar muy pendiente de los sindicados y son policías que perdemos en las calles”, explicó. Según indicó, el hacinamiento en estas estaciones puede superar el 300%.
El nuevo pabellón en Peñas Blancas está pensado para albergar alrededor de 300 personas, principalmente sindicados, y busca aliviar la presión en las estaciones policiales. Sin embargo, la obra ha presentado retrasos. “El proyecto ha avanzado lentamente, inclusive nosotros le estamos pidiendo al Ministerio de Justicia y a la Defensoría del Pueblo que esté muy presto a esta situación y podamos avanzar entre todos”, señaló Pérez.
El Secretario del Interior reiteró que el Quindío continuará presionando a las autoridades nacionales para acelerar la construcción de Peñas Blancas y mejorar las condiciones de los sindicados en el departamento, con el objetivo de garantizar tanto la seguridad de la población como mejores condiciones para quienes se encuentran bajo custodia.







