La actual temporada de lluvias continúa generando impactos significativos en el sector cafetero del departamento del Quindío, donde los productores enfrentan una disminución en la producción durante los últimos meses.
Así lo confirmó el director ejecutivo del Comité de Cafeteros del Quindío, José Martín Vásquez, quien señaló que las condiciones climáticas han afectado directamente los ciclos productivos del café, especialmente los procesos de floración necesarios para garantizar una buena cosecha.
Según explicó el dirigente gremial, desde el año anterior existía la expectativa de alcanzar una cosecha histórica durante 2025; sin embargo, el exceso de lluvias durante el segundo semestre impidió el desarrollo normal de los cultivos. “La floración no se permitió para la cosecha de este primer semestre y este año 2026 lo vemos igual, con muchas lluvias que no permiten ese proceso”, indicó.
De acuerdo con las estimaciones del Comité, la producción proyectada inicialmente en 18 millones de kilos habría cerrado cerca de los 14 millones, lo que representa una reducción aproximada entre el 20 % y el 25 % frente a los niveles esperados.
El panorama para 2026 tampoco resulta alentador. Vásquez advirtió que las persistentes precipitaciones podrían generar una nueva caída en la producción cafetera, situación que incluso ha sido advertida a nivel nacional por la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.
La disminución en los volúmenes de cosecha se suma a otro factor que preocupa al gremio: la reducción en el precio de la arroba de café pergamino seco pagado a los productores, lo que impacta directamente la estabilidad económica de miles de familias cafeteras del departamento.







