Tras el reciente movimiento telúrico que sacudió la región, el Hospital San Juan de Dios de Armenia enfrenta el reto de restablecer el 100 % de su infraestructura operativa sin interrumpir la prestación del servicio médico. El gobernador del Quindío, Juan Miguel Galvis, dio un parte de tranquilidad al confirmar que, aunque cuatro niveles del centro asistencial quedaron fuera de servicio de forma preventiva, la sólida condición económica de la institución y el soporte de unidades portátiles han permitido contener la emergencia sin colapsar la atención ciudadana.
Las afectaciones en el edificio principal se concentran en los pisos cuarto, quinto, sexto y séptimo. Según detalló el mandatario departamental durante una inspección en el lugar, los daños se limitaron a dilataciones en paredes y agrietamientos menores en la mampostería, descartando cualquier tipo de falla o comprometimiento en la estructura principal. La estabilidad del inmueble respondería directamente a los trabajos previos de reforzamiento estructural a los que fue sometido el hospital en años recientes, lo que evitó estragos de mayor gravedad ante el impacto sísmico.
Para suplir temporalmente las camas inhabilitadas en los pisos altos, las autoridades locales activaron un plan de contingencia articulado con la Alcaldía Mayor de Bogotá. La cooperación interinstitucional permitió la instalación de módulos y carpas hospitalarias en las inmediaciones del centro médico, con capacidad para brindar atención simultánea a 40 pacientes. Paralelamente, las cuadrillas y el personal de mantenimiento avanzan a ritmo sostenido en las labores de reparación, pintura y adecuación de las áreas afectadas para habilitar nuevamente la capacidad instalada a la brevedad.
En el frente económico, el gobernador Galvis destacó que el hospital afronta esta coyuntura desde un escenario de estabilidad financiera histórica. Al inicio de la actual administración, el centro asistencial registraba facturaciones mensuales cercanas a los 8.000 o 9.000 millones de pesos, cifra con la que se cubrían las obligaciones de nómina para médicos y especialistas. Gracias a reestructuraciones operativas, la facturación actual oscila entre los 15.000 y 17.000 millones de pesos al mes. Esta solvencia ha funcionado como un dique de contención para garantizar los recursos necesarios durante la contingencia.
“Pero también gracias a Dios, hoy el Hospital San Juan de Dios tiene una estampilla que es la (3:42) estampilla pro hospital. Esa estampilla en el año más o menos son $25.000 millones de pesos que le llegan centro hospitalario”
Mientras los equipos técnicos especializados adelantan evaluaciones estructurales más detalladas sobre la edificación, el Hospital San Juan de Dios continúa prestando servicios asistenciales y afinando los últimos detalles técnicos para la reapertura progresiva de sus niveles superiores.







