La situación de orden público en el corredor vial que conecta a Risaralda con Chocó continúa deteriorándose. Transportadores y empresarios del sector denunciaron que, además de los constantes bloqueos y ataques armados registrados en las últimas semanas, ahora enfrentan una creciente ola de extorsiones que amenaza la movilidad y el abastecimiento entre ambas regiones.
De acuerdo con los gremios del transporte, conductores y propietarios de vehículos han sido víctimas de intimidaciones y exigencias económicas por parte de grupos armados ilegales que operan en la zona. Las denuncias señalan que estas acciones han incrementado el temor entre quienes transitan por esta importante conexión vial del occidente colombiano.
La problemática se suma a una serie de hechos violentos ocurridos recientemente en el corredor Risaralda–Chocó, donde se han reportado cierres forzados, ataques armados e incluso la incineración de vehículos. Los transportadores advierten que cada interrupción genera millonarias pérdidas económicas y afecta el suministro de mercancías hacia diferentes regiones del país.
La preocupación también ha aumentado por los recientes hechos de violencia registrados en Risaralda. En los últimos días, tropas del Ejército fueron atacadas con explosivos lanzados desde drones en zona rural de Pueblo Rico, un episodio que dejó militares heridos y que evidencia la compleja situación de seguridad en esta área del país.
Representantes del sector transportador hicieron un llamado urgente al Gobierno Nacional para reforzar la presencia de la Fuerza Pública y garantizar condiciones que permitan el tránsito seguro de pasajeros y carga. Los gremios sostienen que la inseguridad está impactando directamente la economía regional y limitando la actividad comercial entre el Eje Cafetero y el Pacífico colombiano.
Mientras las autoridades evalúan nuevas medidas para enfrentar la situación, los usuarios de la vía continúan enfrentando un panorama marcado por la incertidumbre y el temor, en una carretera considerada estratégica para la conectividad y el desarrollo económico de ambos departamentos.







