Esta fotografía que publicó el periódico Eje Noticias muestra a varios líderes políticos de la región y algunos empresarios compartiendo con Cesar Augusto Pareja compañero sentimental de la gobernadora del Quindío. La imagen es clara frente a quien está al frente de las riendas de la política regional y quienes van y vienen de un grupo a otro y los atrae y seduce el poder político, que está ligado en este país al poder económico.
La sociedad debe reflexionar sobre la manera en que emerge este nuevo líder, el señor Pareja, quien es un hábil hombre de negocios, sobre quien se dicen otras cosas que hasta el momento no dejan de ser rumores. No tengo nada contra él, sin embargo si me llama a la atención la forma en que ha logrado escalonar y convertirse en el nuevo dirigente de la política local. Es hábil, muy astuto y conoce el tema administrativo contractual como ninguno, hecho que le ha permitido ir subiendo y escalonando, beneficiando por obvias razones a su compañera, la actual gobernadora.
No tuvo que pasar por una Universidad, no se ampara en la reflexión crítica y el conocimiento científico para convertirse en el nuevo barón o “varón” electoral de la región. Lo ha logrado a base de olfato para los negocios, y el buen ojo para canalizar la contratación estatal.
De todos los que aparecen en la imagen no me extraña que estén ahí rindiendo tributo al nuevo dirigente, pero si tengo que decirlo con cierto desgano, que me decepciona ver al ex candidato a la Cámara José Manuel Ríos, quien se lanzó abanderando – supuestamente – una propuesta de renovación y cambio. Lo lamento porque lo único que demuestra ésto es que los profesionales en el Quindío, la gente buena, tiene que agachar la cabeza ante el poder político porque se convierte en la única opción de subsistencia. No en vano los muchachos dicen que no ven opciones en el Quindío y que prefieren irse para otras zonas. Lo digo con respeto, pero con claridad: los integrantes de esa mesa, ninguno representa la nueva política que necesita el país y que José Manuel esté ahí, pues nos indica que perdimos otra opción.
Es muy difícil hablar aquí de independencia y de cambio en la política cuando estas estructuras están tan bien montadas y tan bien aceitadas. No se si el Quindío tenga opción de una propuesta realmente independiente, porque este modelo cogió ventaja. El caso de Ríos no es el único, la misma gobernadora, la directora de la CRQ en su momento se perfilaron como portadoras del cambio y la lucha contra la politiquería.
Por: Juan Diego Lozano Jaramillo lozanojaramillo@yahoo.com







