La congresista María Irma Noreña aseguró que conoce a la esposa del caricaturista y lanzó señalamientos sobre su relación de pareja. El episodio se produjo en medio de una fuerte confrontación política que terminó con la salida de Matador del recinto.
La plenaria del Senado de la República se convirtió en escenario de una nueva controversia nacional luego de que la senadora María Irma Noreña, del Partido de La U, lanzara graves acusaciones contra el caricaturista Julio César González, conocido públicamente como Matador.
Durante su intervención, la congresista cuestionó que se le permitiera permanecer en el recinto legislativo y afirmó que conocía personalmente a la esposa del dibujante, con quien aseguró haber trabajado durante siete años.
“Llegaba borracho y le pegaba”, manifestó Noreña, al referirse a presuntos episodios de violencia en la relación.
Una sesión marcada por la confrontación
El episodio ocurrió este miércoles, cuando la presencia de Matador en la plenaria provocó enfrentamientos verbales entre congresistas de distintas bancadas.
El caricaturista había llegado al Capitolio con una pancarta relacionada con la primera dama, Ana Lucía Pineda, y buscaba intervenir ante los senadores. Su presencia generó rechazo entre varios legisladores, mientras que otros defendieron su derecho a ser escuchado.
La controversia escaló con los reclamos del senador Jota Pe Hernández y la intervención de la senadora Isabel Zuleta, quien pidió que se le permitiera hablar. Finalmente, Matador abandonó el recinto sin realizar la intervención que pretendía.
¿Qué se sabe sobre los señalamientos?
Las afirmaciones de Noreña reavivaron la discusión pública sobre antecedentes de controversia relacionados con la vida personal del caricaturista.
En marzo de 2023 se conocieron públicamente denuncias de su entonces pareja por presunta violencia intrafamiliar. De acuerdo con información , Matador se pronunció posteriormente y ofreció disculpas públicas a su esposa y a sus hijos.
Sin embargo, las declaraciones pronunciadas en el Senado deben distinguirse de los hechos que hayan sido acreditados mediante actuaciones judiciales. Los señalamientos de una congresista, por sí solos, no equivalen a una sentencia ni permiten establecer responsabilidad penal.
Matador también enfrenta una indagación de la Fiscalía
La polémica se produce en medio de otro episodio que involucra al caricaturista. La Fiscalía General de la Nación abrió una indagación relacionada con publicaciones que Matador difundió en redes sociales contra la primera dama, Ana Lucía Pineda.
Según reportes de Caracol Radio y otros medios, la actuación busca establecer si los mensajes podrían tener relevancia penal por presuntos delitos relacionados con injuria u hostigamiento. Se trata de un procedimiento distinto de los señalamientos formulados por Noreña durante la plenaria.
La controversia deja sobre la mesa dos debates: el respeto a las mujeres y la necesidad de que las acusaciones públicas sean examinadas con rigor, sin reemplazar las garantías judiciales por condenas anticipadas.


