La historia del torneo de la Liga BetPlay II-2025 dio un giro amargo para Envigado FC, que se convirtió en el primer equipo descendido oficialmente a la Primera B para la temporada 2026. La derrota 2-1 frente a Atlético Bucaramanga selló su suerte matemáticamente, a falta de cinco jornadas para el cierre del campeonato.
El conjunto antioqueño, reconocido por su cantera y su apuesta por el talento joven, no logró revertir la crisis de resultados que lo venía aquejando desde el primer semestre. Con esta caída, el “naranja” quedó sin posibilidades de mantener la categoría, pues su promedio en la tabla del descenso se volvió insostenible incluso ganando los partidos restantes.
La última vez que Envigado había estado tan comprometido con el descenso fue hace más de una década, pero en esta ocasión no pudo escapar de la estadística. Su rendimiento irregular, las dificultades defensivas y la falta de efectividad en el ataque marcaron una temporada para el olvido.
Por su parte, Atlético Bucaramanga aprovechó la oportunidad para sumar tres puntos valiosos que lo mantienen en la pelea por los cuadrangulares semifinales, mientras Envigado deberá empezar a planear su regreso a la máxima categoría desde la Primera B.
Este descenso se convierte en un llamado de atención para un club que, a pesar de su tradición formativa, necesita replantear su modelo deportivo para recuperar el protagonismo perdido en el fútbol profesional colombiano.







