El gobernador del Quindío, Juan Miguel Galvis Bedoya, fijó su posición frente al anuncio realizado por el presidente Gustavo Petro sobre la eventual supresión de los peajes en el territorio nacional, una iniciativa que tendría efectos directos en el Eje Cafetero. Si bien la eliminación de estos cobros puede resultar llamativa para quienes transitan por las carreteras, el dirigente regional subrayó que cualquier determinación de este tipo debe analizarse con rigor técnico y solidez financiera, considerando que la red vial de la zona ha operado por cerca de tres décadas bajo el esquema de concesión de Autopistas del Café.
El mandatario advirtió que desmontar los peajes o finalizar las concesiones sin una estrategia de respaldo representa un alto riesgo para la región. Recordó que la Nación mantiene una deuda superior a los 120 mil millones de pesos con el departamento por proyectos ya ejecutados y aún pendientes de culminación, como la doble calzada Calarcá–La Paila. En ese sentido, cuestionó cómo se garantizaría el sostenimiento y la operación de las vías si no existen recursos suficientes ni siquiera para saldar las obras realizadas, las cuales actualmente se financian con los recaudos de los peajes.
Galvis Bedoya también llamó la atención sobre las consecuencias que esta medida podría generar en municipios ZOMAC como Génova, Pijao y Salento, territorios que dependen de los excedentes provenientes de las concesiones para adelantar inversiones sociales y de infraestructura. Finalmente, insistió en la necesidad de que el Gobierno Nacional aclare el futuro de los siete peajes que históricamente han permitido financiar estos corredores viales y defina un modelo que asegure su viabilidad a largo plazo, recalcando que el país requiere una regulación responsable de las tarifas y de las concesiones, más que decisiones apresuradas que comprometan el progreso regional.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío







