La Corporación Autónoma Regional del Quindío avanza en labores de seguimiento y evaluación en la cuenca del río Santo Domingo, tras la creciente súbita registrada el pasado 1 de abril, con el propósito de identificar los impactos generados y apoyar la toma de decisiones frente a la emergencia.
De acuerdo con el balance preliminar, las inspecciones han permitido evidenciar deslizamientos en las orillas del afluente, así como afectaciones en infraestructura vial, viviendas, servicios públicos y cultivos. Además, se reportan daños en coberturas vegetales de alto valor ambiental, como guaduales y árboles presentes en la zona.
El equipo técnico de Gestión del Riesgo de la entidad continúa realizando recorridos en el área de influencia del río para identificar nuevas zonas comprometidas y posibles escenarios de riesgo para las comunidades cercanas. Esta información será relevante para mantener articuladas a las entidades que integran el Sistema Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres.
Mario Andrés Naranjo, técnico operativo de la CRQ, explicó que estas acciones buscan brindar insumos técnicos a las autoridades territoriales. “Las inspecciones nos permiten identificar las problemáticas generadas por la creciente y entregar información que facilite la toma de decisiones, especialmente en procesos de rehabilitación de vías, infraestructura y eventuales reubicaciones de viviendas cercanas al cauce”, indicó.








