Entre cafetales, neblina y relatos de la tradición oral campesina, avanza en el Quindío el rodaje de “Judas”, un largometraje de terror rural dirigido por el cineasta Andrés Roa Ariza, que apuesta por una narrativa inspirada en el llamado “asusto campesino” y por una fuerte presencia femenina detrás de cámaras.
La producción, que se desarrolla en escenarios naturales del municipio de Córdoba, reúne un equipo técnico y artístico integrado en más de un 50% por mujeres, consolidándose como una apuesta por la inclusión y el liderazgo femenino en la industria audiovisual. Según su director, la película busca expandir un lenguaje propio del campo colombiano hacia nuevas audiencias, rescatando mitos, miedos y relatos que nacen de la oralidad rural.
“El ‘asusto’ campesino es nuestro género, una forma de entender lo invisible desde lo rural. Esa riqueza narrativa no está agotada, apenas está empezando a dialogar con el mundo”, afirmó Roa Ariza, quien destacó que el objetivo es llevar estas historias más allá de las fronteras del territorio.
Para la producción, el enfoque de género no es solo una característica técnica, sino una postura creativa. La productora Manuela Giraldo aseguró que la participación de mujeres en roles clave permite ampliar las formas de contar historias y fortalecer la representación en la industria cinematográfica regional.
“El talento femenino tiene un lugar activo y visible dentro de este proyecto. Queremos que esas miradas también construyan cine desde el territorio”, señaló.
El elenco está encabezado por el actor Álvaro Rodríguez, quien interpreta a un campesino marcado por los mitos y las creencias del entorno. Para él, la película logra capturar la esencia del paisaje quindiano como un personaje más dentro de la historia.
“Judas es un campesino alimentado por los mitos. La fotografía recoge el espíritu de esta tierra y de su gente”, explicó.
Por su parte, el actor Julián Díaz, quien interpreta a ‘Chucho’, destacó la complejidad de su personaje, al que define como una mezcla de luz y oscuridad que refleja las tensiones humanas del entorno rural.
El proyecto cuenta con el respaldo de entidades públicas y privadas como la Alcaldía de Córdoba, el Fondo Mixto, Q’inti Casa Patas Arriba, Valdora y otras organizaciones locales, lo que ha permitido consolidar el rodaje en la región.
Con “Judas”, el Quindío busca posicionarse como un escenario emergente para el cine nacional, llevando al séptimo arte no solo sus paisajes, sino también su cultura, su oralidad y una forma propia de narrar el miedo desde el corazón del campo colombiano.







