Buenavista, Filandia y Montenegro entran en una nueva etapa de infraestructura vial con proyectos que buscan transformar la conectividad regional.
El Quindío comienza a escribir un nuevo capítulo en materia de infraestructura vial. Bajo el liderazgo del gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya, la Administración Departamental ha impulsado una agenda de obras orientada a intervenir corredores estratégicos que conectan comunidades rurales, zonas productivas y destinos turísticos del departamento.
Uno de los proyectos que recientemente presentado es el mejoramiento de la vía La Cabaña–Buenavista, cuya socialización se realizó en recientemente en la Plaza de Bolívar de Buenavista. Allí, habitantes, líderes comunitarios, grupos de adultos mayores y ciudadanía conocieron los alcances de una intervención que busca mejorar las condiciones de movilidad de este importante corredor. La Gobernación destacó el encuentro como un espacio de diálogo directo con la comunidad.
Detrás de esta obra existe además un proceso contractual que evidencia que el proyecto pasó de la planeación a una etapa concreta de ejecución. PROYECTA, empresa encargada de adelantar estos procesos, publicó en julio los estudios previos y anexos técnicos de la Invitación Privada No. 007 de 2026 para el mejoramiento de la vía Buenavista–La Cabaña, dentro del proyecto departamental de mejoramiento de vías secundarias, identificado con el BPIN 2024000040017.
El segundo corredor estratégico es Filandia–Cruces, una vía cuya importancia trasciende la movilidad cotidiana. La propia Gobernación señaló que la obra tiene impacto sobre el turismo y la economía regional, mientras que en septiembre anunció el inicio de su rehabilitación. Proyecta publicó el proceso correspondiente a la Invitación Privada No. 009 de 2026 para el mejoramiento de este corredor.
La apuesta del gobernador Galvis adquiere especial relevancia en este punto porque la infraestructura vial se convierte en una herramienta para conectar el desarrollo turístico con las comunidades rurales. Filandia es uno de los principales destinos turísticos del departamento y mejorar sus conexiones permite abordar la movilidad desde una perspectiva que involucra tanto a residentes como a visitantes y sectores productivos. La Gobernación ha definido precisamente esta intervención como una inversión con efectos sociales y turísticos.
En Montenegro, el proyecto Baraya–Puerto Samaria completa este paquete de intervenciones. PROYECTA publicó la Invitación Privada No. 006 de 2026 para el mejoramiento de un tramo de esta vía, también dentro del programa de mejoramiento de vías secundarias del departamento. Posteriormente, la Gobernación presentó la obra como una nueva inversión vial de importancia para el territorio.
Los tres proyectos tienen un elemento común: la decisión de intervenir corredores que durante años han sido fundamentales para la movilidad de las comunidades. En ese sentido, la gestión departamental busca que las obras viales no sean solamente intervenciones sobre el pavimento, sino instrumentos para mejorar la conexión territorial, facilitar el acceso a servicios y fortalecer las actividades económicas y turísticas.
La experiencia reciente de la Administración Departamental con otras obras permite entender la dimensión de esta apuesta. En junio, el Gobierno del Quindío, liderado por Galvis, puso al servicio la placa huella La Nubia–Chagualá, ejecutada por Proyecta, con una inversión cercana a $3.300 millones y 1.063 metros lineales de intervención. La obra fue presentada como parte del compromiso departamental con la conectividad rural.
Ahora, el desafío se concentra en llevar los proyectos hasta su culminación y garantizar que las inversiones se traduzcan en vías de calidad, seguridad y mayor conectividad. La Cabaña–Buenavista, Filandia–Cruces y Baraya–Puerto Samaria representan tres frentes de una misma apuesta del Gobierno de Juan Miguel Galvis: conectar mejor al Quindío para generar condiciones de desarrollo en sus municipios. El liderazgo político y administrativo ya puso las obras en marcha; la ejecución y los resultados serán los que finalmente midan su impacto en el territorio.




