El desparpajo y humor de Rigoberto Urán, junto a su esencia de ‘culebrero’, han hecho que sea querido no solo por sus fans, sino también por colegas, aficionados al ciclismo y todos aquellos que disfrutan de sus ocurrencias. Durante dos décadas, Rigo ha llevado con orgullo el nombre de Colombia a las montañas del mundo.
Su influencia va más allá de la competición. Rigo ha dejado su huella en el ámbito comercial, gastronómico y del espectáculo. Sus eventos son verdaderos shows donde los mejores del ciclismo se unen a miles de apasionados por el deporte.
Ya sea en el vagón del metro, en sus tiendas de ropa, en su finca interactiva, restaurantes o en las carreteras mientras entrena, Rigo siempre ofrece lo mismo: su carisma, amabilidad, pasión por el ciclismo y su autenticidad, características que lo hacen destacar en el circuito mundial.
Por eso, corredores como Óscar Sevilla, del Team Medellín EPM, destacan que Rigo es “único, con una personalidad vibrante, que ha dado mucho al ciclismo y a Colombia, con un historial notable y podios en el Giro y el Tour, además de victorias en las tres grandes vueltas, algo digno de admiración”.






