El traslado marca un nuevo capítulo en la situación judicial de Barrera Rojas, conicida como ‘Epa Colombia’ , quien deberá continuar privada de la libertad en el pabellón destinado para mujeres de La Picaleña en Ibagué (Tolima). La empresaria cumple una condena de cinco años y dos meses de prisión por hechos ocurridos durante las protestas sociales de noviembre de 2019 en Bogotá, cuando protagonizó actos vandálicos contra una estación de TransMilenio.
La sentencia fue ratificada por la Corte Suprema de Justicia y contempla los delitos de instigación a delinquir con fines terroristas, daño en bien ajeno agravado y perturbación del servicio de transporte público. Barrera Rojas fue capturada en enero de 2025, después de que quedara en firme la decisión judicial relacionada con su responsabilidad en los hechos.
Inicialmente, la influenciadora permaneció recluida en la cárcel de mujeres El Buen Pastor, en Bogotá. Posteriormente fue trasladada a la Escuela de Carabineros debido a las consideraciones de seguridad relacionadas con su alto nivel de reconocimiento público, donde permaneció durante varios meses bajo un esquema de reclusión diferente al de un establecimiento penitenciario convencional.
Sin embargo, durante su permanencia en la guarnición surgieron cuestionamientos relacionados con las condiciones de reclusión y el cumplimiento de las normas internas. Entre los asuntos reportados por medios nacionales aparecen situaciones relacionadas con el ingreso y uso de teléfonos celulares, presuntos privilegios y la realización de procedimientos estéticos; aspectos que generaron llamados de atención y molestias entre personal encargado de su custodia. Estos reportes hacen parte de las razones mencionadas para justificar el nuevo traslado.
Ahora, Barrera Rojas deberá continuar su condena en el Coiba de Picaleña, establecimiento que cuenta con un pabellón para mujeres privadas de la libertad. De acuerdo con la información suministrada, todavía le restan más de tres años de prisión, por lo que este centro penitenciario se convierte en el escenario donde deberá continuar cumpliendo la sentencia impuesta por la justicia.
El traslado también hace parte de una serie de movimientos de personas privadas de la libertad que permanecían en la Escuela de Carabineros de Bogotá.







