Un hombre de 30 años fue capturado en flagrancia en el municipio de Filandia, durante un operativo adelantado por unidades del Grupo Gaula de la Policía en el Quindío, en el marco de una investigación por una presunta extorsión en la que habría sido utilizada como mecanismo de presión la desaparición de una mascota.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, el hombre habría conocido inicialmente a la familia presentándose como vendedor de productos para animales y asegurando que tenía vínculos con una fundación dedicada a la adopción de mascotas. Posteriormente, tras la desaparición de uno de los perros de la familia, presuntamente se comunicó con sus propietarios para afirmar que el animal había sido atropellado y se encontraba hospitalizado en una clínica veterinaria de Armenia.
Para respaldar esa versión, el señalado habría enviado fotografías del perro, imágenes de radiografías y supuestas facturas por servicios veterinarios. Sin embargo, cuando la familia se comunicó directamente con el establecimiento mencionado, encontró que no existía registro del ingreso de la mascota. La verificación generó dudas sobre la información recibida y llevó a los afectados a acudir a las autoridades.
Según la investigación, el hombre habría conseguido inicialmente $700.000 y posteriormente realizó una nueva exigencia por $1 millón, condicionando la supuesta devolución del perro al pago del dinero. La familia habría recibido además la advertencia de que, si no cumplía con la exigencia, no volvería a ver a su mascota.
Tras la denuncia, los investigadores del Gaula coordinaron una entrega controlada en Filandia. Durante el procedimiento, el señalado recibió $200.000 previamente establecidos para la operación, momento en el que fue capturado en flagrancia. Los uniformados también incautaron el dinero utilizado en el operativo y un teléfono celular, elementos que quedaron a disposición de las autoridades dentro del proceso investigativo.
Las autoridades indicaron que las labores de investigación buscan establecer si el capturado estaría relacionado con otros casos que utilizarían un mecanismo similar para realizar exigencias económicas. El hombre registra, además, anotaciones judiciales por delitos como extorsión, concierto para delinquir, daño en bien ajeno, porte ilegal, tráfico de estupefacientes y hurto por medios informáticos.


