Armenia registró un preocupante incremento en su tasa de desempleo durante el más reciente trimestre, al ubicarse en 12,7%, cifra que representa un aumento de 2,1 puntos porcentuales frente al mismo periodo del año anterior, cuando se encontraba en 10,6%. Con este resultado, la capital quindiana pasó a ocupar el cuarto lugar entre las 23 principales ciudades del país con mayor desocupación, convirtiéndose además en la única ciudad de la región que empeoró sus indicadores laborales en comparación interanual.

Mientras ciudades como Ibagué, Pereira y Manizales mostraron señales de recuperación en materia de empleo, Armenia reflejó un deterioro sostenido. Ibagué logró reducir su desempleo de 15,8% a 12,3%, Pereira pasó de 10,1% a 9,1% y Manizales se consolidó como la ciudad con mejor comportamiento laboral de la región, alcanzando una tasa de desempleo de apenas 8,5% y una ocupación de 56,7%.
Otro de los indicadores que genera preocupación en Armenia es el desempleo juvenil, que alcanzó el 19,3%, aumentando 2,9 puntos porcentuales frente al año anterior y superando el promedio nacional, que se ubicó en 17%. Aunque la informalidad mostró una leve reducción y se ubicó en 43,4%, expertos advierten que la caída en el empleo por cuenta propia, con 4.833 personas menos en esta categoría, habría incidido directamente en el incremento del desempleo en la ciudad.

El informe también evidencia afectaciones en sectores claves de la economía local. La industria manufacturera en Armenia registró una disminución de 1.294 empleos, mientras que el sector de alojamiento y comidas perdió 2.182 ocupados, posiblemente por factores estacionales asociados al inicio de año. En contraste, la administración pública se convirtió en uno de los principales motores de empleo, con un crecimiento de 3.358 puestos de trabajo.
A nivel regional, Manizales presentó el panorama más favorable con reducción del desempleo y crecimiento equilibrado en distintas actividades económicas, mientras Pereira mostró una leve mejoría pese a la fuerte caída del empleo particular. Las cifras reflejan un panorama complejo para Armenia, donde persisten los desafíos para dinamizar la economía y generar nuevas oportunidades laborales, especialmente para los jóvenes y trabajadores independientes.







