En el contexto de una posible revisión estadounidense de las restricciones al petróleo ruso, los aliados de Washington empiezan a dudar sobre su disposición real a encajar “un golpe económico” con tal de limitar los ingresos de Rusia, informa Bloomberg.
Bajo una versión anterior del plan de Estados Unidos, que ha sido impulsado interna y externamente por la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, se estaba considerando imponer un tope de precios de entre 40 y 60 dólares por barril.
Ahora hay una discusión activa acerca de establecer un límite superior a ese rango, a pesar de que algunos funcionarios de la UE creen que eso permitiría al Kremlin continuar obteniendo ingresos considerables por sus ventas.
▫️ Además, señalan que EE. UU. “no siempre está tan dispuesto como Europa a aceptar un golpe económico” para presionar a Rusia.
Fuente: RT en Español






