Después de más de tres décadas sin respuestas para sus familias, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) recuperó dos cuerpos en el Resguardo Indígena de La Trina, en Supía, Caldas. Las estructuras óseas fueron encontradas en una misma fosa clandestina y corresponderían a dos soldados del Ejército Nacional reportados como desaparecidos hace 31 años en esta zona del país.
La recuperación fue posible gracias al trabajo articulado entre la UBPD, las autoridades indígenas y los habitantes del territorio, quienes durante un consejo comunitario entregaron información cartográfica y testimonios que permitieron orientar la búsqueda hacia un punto específico. El procedimiento se desarrolló bajo el carácter extrajudicial, confidencial y humanitario de la entidad.
Huber Mario Calvo, investigador de la UBPD en Caldas, explicó que la misión se concentró en la comunidad La Clara, específicamente en el predio Loma Linda, donde los relatos de los habitantes señalaban la existencia, años atrás, de un campamento perteneciente a un actor armado ilegal.
Las hipótesis de investigación indican que los dos uniformados pertenecerían a los batallones Ayacucho, de Manizales, y San Mateo, de Pereira. Según las indagaciones, ambos habrían sido retenidos por una estructura armada ilegal mientras adelantaban labores de inteligencia en la región.
El operativo de recuperación implicó además un importante desafío logístico debido a las condiciones geográficas del occidente de Caldas. La zona, caracterizada por una topografía accidentada y de difícil acceso, obligó al equipo de la UBPD a desplazarse a lomo de mula hasta el lugar indicado por los habitantes. Los reportes preliminares señalan que los cuerpos presentaban signos de amordazamiento y se encontraban juntos en la misma fosa.
Tras la recuperación, los restos fueron trasladados inicialmente a las instalaciones de la UBPD en Manizales. Posteriormente serán enviados a la Regional Occidente del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde se realizarán análisis genéticos y otros procedimientos técnicos para establecer plenamente su identidad.
La investigación también avanza en la localización de los familiares de los dos soldados, quienes, según la información recopilada, residirían actualmente en Supía y Armenia, Quindío. La UBPD adelanta gestiones para contactar a las familias, obtener muestras biológicas y avanzar en los procesos de identificación y registro de las solicitudes de búsqueda.
El hallazgo, además, permitió obtener información sobre un posible nuevo sitio de interés forense en la zona. La UBPD señaló que este punto será localizado durante las próximas semanas, en medio de la continuidad de las labores humanitarias de búsqueda en el territorio.
Este caso hace parte del Plan Regional de Búsqueda de Occidente y Norte de Caldas, que registra un universo de 1.023 personas dadas por desaparecidas. Riosucio concentra el mayor número de casos, con 569, seguido de Supía, con 92; sin embargo, en este último municipio solamente existen 21 solicitudes de búsqueda, una brecha que la UBPD busca reducir mediante la participación de las comunidades y la entrega de información que permita avanzar en nuevas investigaciones y brindar respuestas a las familias que aún buscan a sus seres queridos.







