Las autoridades nacionales, departamentales y municipales trabajan en dos frentes para superar la emergencia ocasionada por el movimiento en masa registrado en el sector de Calle Larga, sobre la vía Panamericana, en jurisdicción de Cajamarca, Tolima. Las acciones buscan brindar una solución definitiva a las dos familias que perdieron sus viviendas y restablecer plenamente la movilidad en uno de los corredores viales más importantes del país.
La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, informó que uno de los principales compromisos consiste en la compra de los predios afectados y la reubicación definitiva de las familias damnificadas, residentes en el barrio La Unión. Mientras se adelantan los procedimientos legales, el Instituto Nacional de Vías (Invías) acordó otorgarles un subsidio de arrendamiento como medida transitoria hasta concretar una solución habitacional permanente.
En paralelo, el Invías desarrolla estudios técnicos para definir las obras de estabilización que requiere el talud afectado y garantizar condiciones seguras para el tránsito vehicular. Por ahora, la circulación continúa habilitada por un solo carril con paso alternado, una medida adoptada para reducir la carga sobre el terreno mientras avanzan las evaluaciones.
La situación ha generado importantes congestiones vehiculares. Según la mandataria, se registra una fila cercana a los nueve kilómetros entre Ibagué y Cajamarca, mientras que en el sentido Calarcá-Cajamarca la congestión alcanza aproximadamente cuatro kilómetros. Unidades de tránsito permanecen en el lugar coordinando el paso de los vehículos y minimizando los impactos sobre la movilidad.
Como parte de la respuesta institucional, el alcalde de Cajamarca declaró la Calamidad Pública, una medida que permitirá agilizar la destinación de recursos y el acceso a ayudas para las familias afectadas. La Gobernación del Tolima recordó que tanto la compra de los predios como la entrega de subsidios deben cumplir con los avalúos y procedimientos establecidos por la ley, con el propósito de garantizar soluciones definitivas para los damnificados y recuperar completamente la movilidad en este corredor estratégico para el transporte de mercancías entre el Pacífico colombiano y el interior del país.






