Las autoridades avanzan en la reconstrucción de los hechos que dejaron como saldo la muerte de dos integrantes de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá durante un procedimiento relacionado con la recuperación de una camioneta reportada como robada en el occidente de Medellín.
Las víctimas fueron identificadas como la subintendente Yuli Milena Giraldo Morales, de 38 años, y el patrullero John Alexander Zapata Vásquez, de 26, ambos adscritos al Grupo de Automotores de la SIJÍN Metropolitana. Los uniformados adelantaban labores de seguimiento y verificación de una camioneta Toyota TXL blanca que figuraba con reporte por hurto.
El procedimiento se desarrollaba hacia las 10:30 de la noche de este viernes 5 de junio en la carrera 80A con calle 41, en el barrio Lorena, comuna Laureles-Estadio. Según la información preliminar, los investigadores se encontraban vestidos de civil como parte de una operación encubierta orientada a recuperar el vehículo e identificar a los posibles responsables del robo.
De acuerdo con las primeras hipótesis, durante el operativo un integrante de la Policía Metropolitana adscrito al Grupo de Protección a Personas e Instalaciones, quien se encontraba fuera de servicio, habría confundido a los investigadores con presuntos delincuentes. Esta situación habría desencadenado un intercambio de disparos que dejó gravemente heridos a los dos funcionarios.
Giraldo Morales fue trasladada de urgencia a la Policlínica de Medellín, donde ingresó sin signos vitales. Minutos después llegó el patrullero Zapata Vásquez con múltiples heridas de bala, pero pese a los esfuerzos médicos falleció debido a la gravedad de las lesiones.
Las investigaciones señalan que el uniformado involucrado acompañaba al propietario de la camioneta, quien presuntamente había logrado ubicar el vehículo mediante un sistema de rastreo GPS. En el lugar también se encontraba un tercer hombre cuya participación en los hechos es materia de investigación.
Tras el procedimiento fueron capturadas tres personas, entre ellas el policía que habría accionado el arma de fuego y los dos civiles que lo acompañaban. Además, las autoridades incautaron tres pistolas calibre 9 milímetros y cuatro teléfonos celulares que quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
Equipos del CTI y de la Policía Judicial adelantan la recolección de pruebas, el análisis de cámaras de seguridad y la verificación de los elementos incautados para esclarecer las circunstancias exactas de este caso, considerado preliminarmente como un posible episodio de fuego amigo dentro de un operativo policial.








