Un nuevo hecho de violencia contra la prensa colombiana sacudió al país este sábado tras el asesinato del periodista Cristian Hernando Herrera Nariño, reconocido comunicador de Norte de Santander, miembro del Consejo Directivo de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y corresponsal de esa organización en la región.
Según la información preliminar entregada por las autoridades, el crimen ocurrió en el barrio Quinta Oriental de Cúcuta, en inmediaciones de la Universidad Francisco de Paula Santander, cuando Herrera llegaba a su vivienda acompañado de su esposa e hija. En ese momento, fue interceptado por hombres armados que se movilizaban en motocicleta y le dispararon en repetidas ocasiones.
Aunque el comunicador fue auxiliado de inmediato y trasladado a un centro asistencial de la ciudad, ingresó sin signos vitales debido a la gravedad de las heridas.
La Policía Metropolitana de Cúcuta rechazó el homicidio y anunció la apertura de una investigación para esclarecer los hechos. Entre las primeras acciones judiciales se encuentran la revisión de cámaras de seguridad del sector, la recopilación de testimonios y el análisis de los antecedentes de amenazas que había recibido la víctima.
Fuentes cercanas al proceso investigativo indicaron que dichas amenazas constituyen una de las principales líneas de investigación para establecer los móviles del asesinato. Herrera contaba con medidas de protección otorgadas por la Unidad Nacional de Protección (UNP), luego de haber denunciado amenazas relacionadas con su ejercicio periodístico.
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) informó que el comunicador había realizado recientemente denuncias sobre presuntos hechos de corrupción y problemáticas de orden público en la ciudad. La organización señaló que se encuentra documentando el caso y realizando seguimiento a las circunstancias que rodearon el crimen.
Como parte de las acciones para dar con los responsables, la Policía ofreció una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los autores del homicidio.
Cristian Herrera, de 48 años, era ampliamente reconocido por su trayectoria en el periodismo regional, especialmente por su trabajo en el cubrimiento de temas judiciales, seguridad y orden público. Durante varios años integró el equipo periodístico del diario La Opinión, donde se destacó por sus investigaciones y reportes sobre la realidad del nororiente colombiano.
En la actualidad también se desempeñaba como asesor de comunicaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía de Cúcuta, labor que combinaba con el ejercicio informativo.
La Defensoría del Pueblo expresó su solidaridad con los familiares, amigos y colegas del periodista, y condenó enérgicamente el asesinato. En un comunicado, la entidad recordó que Herrera dedicó gran parte de su carrera a informar sobre temas relacionados con impunidad, crimen organizado, corrupción y la situación de orden público en la región del Catatumbo.
“Cristian dedicó su trabajo a informar sobre temas relacionados con impunidad, crimen organizado, corrupción y la situación del Catatumbo. Su trabajo permitió visibilizar realidades, denunciar a los responsables de entramados de violencia y corrupción y garantizar el derecho ciudadano a estar informado”, señaló la Defensoría.
Asimismo, la entidad advirtió que la impunidad, el crimen organizado, la corrupción y la persistencia de la violencia continúan representando graves amenazas para el ejercicio del periodismo en Colombia.
“El asesinato de un periodista constituye una de las formas más graves de censura. Genera miedo, propicia la autocensura y afecta el derecho de las comunidades a recibir información sobre lo que ocurre en sus territorios”, indicó la Defensoría del Pueblo.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades mantienen un operativo especial para identificar a los responsables materiales e intelectuales del crimen y esclarecer las circunstancias que rodearon este nuevo ataque contra la libertad de prensa en el país.








