La situación financiera entre las Entidades Promotoras de Salud y los prestadores de servicios médicos en el departamento del Quindío continúa generando preocupación entre las autoridades departamentales, debido al alto nivel de cartera pendiente y su impacto en la operación de hospitales y clínicas.
Así lo dio a conocer Carlos Alberto Gómez Chacón, asesor del despacho del gobernador del Quindío, quien explicó que las obligaciones económicas acumuladas por las EPS con la red hospitalaria del departamento superan cifras significativas, especialmente por parte de la Nueva EPS y otras entidades intervenidas.
El funcionario indicó que, tras una solicitud realizada mediante derecho de petición, la Nueva EPS reconoció deudas cercanas a los 860 mil millones de pesos con los principales prestadores de salud del departamento.
A esta cifra se suman los recursos pendientes por parte de ASMET Salud y otras entidades en intervención, lo que eleva el total a más de 1 billones de pesos en obligaciones con el sistema de salud del Quindío.
Gómez Chacón advirtió que uno de los aspectos más preocupantes es que la cartera supera los 180 días de mora, lo que afecta el flujo de recursos y la estabilidad financiera de los prestadores.
Según explicó, el Gobierno departamental ha adelantado gestiones de acompañamiento y diálogo con las EPS para buscar acuerdos de pago, sin embargo, los procesos administrativos asociados a las intervenciones han dificultado la concreción de soluciones efectivas.
En paralelo, el departamento continúa impulsando una acción popular en la que se solicitó información detallada sobre la situación financiera del sistema. En ese contexto, el Tribunal Administrativo concedió un plazo de 20 días a las EPS para que entreguen un informe completo sobre sus deudas con los diferentes prestadores de salud.
El asesor señaló que la situación más compleja se presenta con Asmet Salud, debido a la reducción de instituciones que actualmente le prestan servicios en el departamento y a dificultades internas en su operación.
“Muy pocos prestadores en el Quindío le están brindando servicios a ASMET Salud, lo que complica la atención de los usuarios”, indicó.
En cuanto a la red de alta complejidad, Gómez Chacón explicó que la Nueva EPS concentra sus servicios en dos instituciones del departamento: el Hospital San Juan de Dios de Armenia y la Clínica La Sagrada Familia.
Agregó que, según información reconocida por la propia EPS, la deuda con uno de estos prestadores asciende a cerca de 208 mil millones de pesos.







