La Alcaldía de Armenia puso en marcha un contrato por $1.000 millones con la Universidad del Quindío para evaluar las edificaciones afectadas por el sismo del pasado 10 de agosto de 2026. Los estudios permitirán determinar cuáles estructuras requieren demolición parcial o total y cuáles pueden recuperarse mediante intervenciones estructurales, con prioridad en aquellas que representan un mayor riesgo para la comunidad.
El contrato interadministrativo 005 de 2026, liderado a través de la Secretaría de Infraestructura, tendrá plazo de ejecución hasta el 30 de diciembre. Durante este periodo, la Universidad del Quindío entregará informes y conceptos técnicos que servirán de base para definir las acciones necesarias en cada edificación afectada por el movimiento telúrico.
La secretaria de Infraestructura de Armenia, Isabel Cristina Ortiz Cortés, explicó que los equipos técnicos de la Administración Municipal ya realizaron valoraciones iniciales para identificar los inmuebles que se encuentran en estado crítico, clasificados en rojo y con posible riesgo de colapso. Estas estructuras serán atendidas primero para establecer si deben demolerse o si es viable su recuperación mediante obras de reforzamiento.
“Estas serán las primeras en ser abordadas en el marco de este contrato, con el fin de establecer técnicamente cuáles requieren demolición y cuáles pueden ser recuperadas mediante una intervención estructural”, señaló la funcionaria.
Uno de los sectores priorizados es el conjunto residencial Serranías, uno de los más afectados por el sismo. Allí, la Secretaría de Infraestructura adelantó una mesa de trabajo con representantes de la comunidad para explicar los alcances del contrato, presentar los avances del proceso y solicitar la documentación necesaria para comenzar las evaluaciones.
Durante el encuentro también se revisarán las coberturas de las pólizas de seguros de algunos bloques, con el propósito de coordinar las actuaciones correspondientes y avanzar de manera articulada con los residentes. Según lo informado por la Administración Municipal, una vez se entregue la documentación requerida y avance el análisis técnico de la universidad, se espera contar con resultados en un plazo aproximado de 15 a 20 días.
Los conceptos permitirán establecer las medidas que deberá adoptarse en cada edificación, de acuerdo con sus condiciones estructurales. Mientras avanzan estos estudios, la Administración busca que las decisiones sobre demolición, reparación o reforzamiento estén respaldadas por criterios técnicos y prioricen la protección de la vida.
A estas acciones se suma la destinación de $32.000 millones para otorgar subsidios de obra dirigidos a 640 viviendas afectadas por el terremoto. El alcalde de Armenia, James Padilla García, recordó que estos recursos fueron priorizados para apoyar a las familias damnificadas y contribuir al inicio de la reconstrucción de la ciudad.
Con la evaluación de las estructuras y la proyección de ayudas económicas, la Alcaldía busca avanzar en la atención de la emergencia y definir una ruta para la recuperación de los inmuebles afectados. El alcance de las intervenciones dependerá de los resultados técnicos y de las condiciones particulares de cada vivienda, mientras las familias esperan respuestas sobre la seguridad y el futuro de sus hogares.


